Tres empanadas: «Peleamos contra las cajas y aparatos, pero nuestra fortaleza está en los valores y esos ideales que nunca cambiaron», dijo Altolaguirre

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Santa Rosa (2b)- «Qué miseria, tres empanadas», diría el también correligionario Luis Brandoni en la emblemática película nacional  «Esperando La Carroza», de Alejandro Doria. Más o menos así desanda el trayecto el radicalismo pampeano hoy, si lo medimos en correlación de fuerzas de «estructura» contra sus competidores inmediatos, el PRO en la interna del 17 de febrero, y si todo sale bien el PJ en la general de mayo: «No contamos con el aparato y la caja de Nación y tampoco con la de Provincia, pero vamos con nuestra gran fortaleza que es el interior, la mística y los ideales de la UCR, que en La Pampa no cambiaron nunca y no van a cambiar después del 17 de febrero», aseguró Hipólito Altolaguirre, el presidente del Comité Capital de la UCR y jefe de campaña de Daniel Kroneberger. «Se juega el futuro del partido, pero seguimos siendo la única oposición histórica y con la misma coherencia y pensamiento de siempre», sostuvo.

Lo decimos siempre, y la dirigencia tampoco lo esconde. El radicalismo se juega una carta más que importante en estas elecciones; una pelea a la que llega con no más armas que su historia y su peso territorial. Condenados a la famosa avenida del medio, el radicalismo no cuenta con el peso específico del apoyo de un gobierno nacional, como el caso de Carlos Mac Allister, y por otro lado enfrenta al PJ, el rival histórico en 35 años de democracia: «Creemos que se juega mucho, por eso jugamos una apuesta al sacrificio de recorrer intensamente La Pampa para convocar a todos los que aún creen en las alternativas reales, más allá de cualquier frente. Queremos demostrar que el radicalismo no va a cambiar, y ahí está puesto nuestro compromiso y trabajo», dijo Altolaguirre a dosbases. 

A pesar de afrontar en lo inmediato una interna con sus «socios», la UCR ya no esconde bajo la alfombra sus diferencias con el PRO que, al menos en La Pampa, son inocultables: «Está claro que La Pampa históricamente fuimos la única oposición histórica, pero aún así manteniendo la coherencia y nuestros valores, como por ejemplo la defensa irrestricta de nuestros ríos, y ahora tenemos un hombre del interior como Kroneberger que viene a encabezar estos preceptos históricos. Ahí sigue estando nuestra gran fortaleza, en garantizar esos ideales de honestidad, educación, defensa de los ríos y nuestras cooperativas», señaló el titular del Comité Capital.

El voto radical, además de clave, estará presente para Altolaguirre y se hará sentir en febrero. Recordó, incluso, que en 2003 a pesar de aquella «paliza» que sufrió la UCR con Leopoldo Moreau al frente de la boleta nacional, cuando el partido casi se extingue con un 2,7%, la pequeña Anchorena dio la nota: fue el único lugar de toda la Argentina en donde ganó el radicalismo.

«Sabemos que en La Pampa el voto radical existe, y eso es consecuencia de la coherencia del partido, más allá de las coyunturas nacionales. Los radicales de ahora somos los radicales, pensamos igual y actuamos igual.  De nosotros y de nuestros votantes depende seguir siendo una opción para la provincia», concluyó.

 

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