Santa Rosa (2b)- La titular de la Secretaría de la Mujer de La Pampa, Liliana Robledo, brindó datos alarmantes acerca del destino de las denuncias por acoso laboral en la provincia, donde «sólo un 20 o un 30 por ciento de los casos denunciados por las mujeres tienen sentencia y las demás son archivadas». Por esa razón, adelantó la necesidad de trabajar en un protocolo desde lo formal, pero además «visibilizar la violencia, ganando las calles con las marchas y movimientos feministas, porque es una epidemia que no distingue estratos sociales».
Lili Robledo lo expresó este jueves, al presidir una jornada de capacitación sobre acoso en el ámbito laboral, en la sede de Vialidad Nacional destinada al personal de ese organismo. Allí destacó que «si bien tenemos garantizados muchos derechos a través de la legislación, hoy tenemos que trabajar muchísimo, porque vamos a contramano de lo que dicen las leyes».
«Siempre falta más, porque es un cambio cultural, de paradigma y es algo que se viene dando. Es importante no frenarla, seguir visibilizándola, seguir ganando las calles con las marchas, movimientos feministas. Ése es el camino, creo que hasta que logremos la igualdad de género, van a pasar muchísimos años”, agregó.
La funcionaria señaló que «hemos elaborado una capacitación en derechos laborales para mujeres, porque hay mucho desconocimiento sobre la legislación y en función de esto, lo hemos propuesto a diversos organismos de la provincia, en los que venimos trabajando desde hace bastante con el Instituto de Seguridad Social, donde ellos han elaborado un protocolo propio y está siendo modelo para otros lugares, como la Cámara de Diputados».
Respecto a lo que es acoso laboral, indicó que «hay que saber discernir entre las órdenes que corresponden a la actividad y otra cosa, es el acoso que refiere a tareas fuera de hora de manera permanente, distintas situaciones hostíles entre compañeros de trabajo, o entre jefes y empleados».
«Por lo tanto, es importante armar un protocolo de actuación, porque nos sucedía que, cuando hay conflictos entre jefes y empleados o entre empleados, siempre las que llevaban la de perder eran las mujeres, que eran trasladadas a otro lugar”, agregó Robledo.





