Santa Rosa y Buenos Aires (2b)- “Es correcto que el proyecto del dique Tambolar se lleve a la práctica hasta que se termine”, dijo el secretario de Infraestructura y Política Hídrica de la Nación, Pablo Bereciartúa, para fijar nuevamente una postura en pie de guerra contra La Pampa, que tiene una demanda presentada ante la Corte Suprema de Justicia respecto al llamado a licitación por parte de San Juan para la construcción del dique “El Tambolar” sobre la cuenca del Desaguadero Salado Chadileuvú Curacó, precisamente sobre el río San Juan, del que La Pampa forma parte como integrante de la cuenca.
Lo cierto es que, con demanda y todo, San Juan sigue adelante con el apoyo del gobierno de Mauricio Macri. En ese marco, Bereciartúa eligió al Diario de Cuyo para para fijar su férrea postura. Allí dijo que el planteo del gobierno de La Pampa ante la Corte. «no debe ser impedimento» para la obra.
La Pampa, a través de una cautelar, pidió al máximo tribunal de justicia nacional que frene la construcción del dique sanjuanino con el argumento de que el río San Juan sobrepasa los límites de la provincia e integra la Cuenca del Desaguadero, que nutre de recursos hídricos a esa jurisdicción. “Sería muy complicado el destino del río Salado”, alertó en su momento el procurador Hernán Pérez Araujo.
El respaldo del secretario nacional tuvo lugar luego de que el jueves pasado, en un acto que encabezó el gobernador Sergio Uñac se abrieran los sobres con la propuesta económica de los tres grupos de empresas que siguen en carrera. Con fuerte presencia de firmas nacionales, que es una de las claves que da puntaje para definir cuál continuará con los trabajos, la intención oficial es dar inicio a los tareas en los próximos 45 días y tenerlas finalizadas en el 2024.
En realidad la obra, que tiene un presupuesto oficial de 748 millones de dólares más IVA, fue encarada en dos etapas. La primera, que concluyó en julio del año pasado, con un costo estimado en los 70 millones de dólares, incluyó el desvío del río, construcción de túneles, la bóveda de la cámara de compuertas y el campamento. Ahora queda por construir la presa, túnel de aducción, vertedero, la casa de máquinas y una línea de alta tensión para transportar la energía generada.




