Los campesinos ignorados, tienen revancha: El fiscal general le abrió una investigación a los polis de Santa Isabel por «incumplimiento de deberes»

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Santa Rosa (2b)- El caso de la familia Castro de Santa Isabel ganó repercusión el fin de semana y causó indignación. Los humildes campesinos sufrieron el robo de su potranca Princesa, que apareció poco después carneada. Juan Domingo Castro y su esposa Delia Morán la hallaron: tuvieron que hacer de polis porque los verdaderos, los de la comisaría de Santa Isabel, dijeron que no podían atenderlos por ser fin de semana y porque no estaba el fiscal de turno. ¿Ah sí? Pues se les armó, porque el caso llegó a manos del fiscal general de General Pico, Armando Agüero, quien comprobó que la policía nunca notificó a la Fiscalía: Así se lo hizo saber a la familia, y al mismo tiempo decidió abrir una investigación contra el personal por incumplimiento de los deberes y también investigar el caso.

El fiscal Agüero confirmó el inicio del expediente contra el personal policial. Y no sólo eso: el mismo lunes se ordenaron allanamientos para tratar de esclarecer el caso; es decir lo que no hizo la policía.

«Jamás el personal policial de Santa Isabel comunicó la denuncia a la Fiscalía. El domingo me comunique con el señor Castro y le informé que no era cierto que los fiscales Moyano o Cupayo no estuvieran en Victorica, pues el Fiscal Cupayolo estaba de turno», detalló el fiscal general echando por tierra el argumento esgrimido por los efectivos.

En tanto ayer, relató, «con intervencion del juez Carlos Espínola y a pedido del fiscal Juan Cupayolo hicimos los allanamientos a partir de que se requirió la denuncia a la Comisaría, que antes no había enviado. Esta actitud merecerá una investigacion interna y del Ministerio Público Fiscal contra el personal policial interviniente», confirmó Agüero.

La familia de Juan Domingo Castro y Delia Morán recibió un duro golpe el viernes pasado. Les desapareció Princesa, una simpática potranca que era un miembro más de la familia y con quien jugaban sus hijos y vecinos de la humilde zona de campesinos en ese sitio del oeste profundo.

Lo peor, vino todo junto un día después: Comprobaron que habían  carneado al animal y encima les tomaron la exposición pero dijeron que no podrían hacer nada porque era fin de semana y no había fiscal. Mentira total: lo cierto es que los rastros, la investigación y el esclarecimiento lo tuvo que hacer la familia. Ahora, la justicia tomó directamente el caso, e investigará además a los miembros de la fuerza.

 

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