Es el $alitral: El pacto Movimiento Evita-PRO, las promesas de planes y una toma que puede estallar en La Pampa

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Santa Rosa (2b)- La decisión de la dirigencia del novel Frente Peronista Barrial (FPB) de concretar una renuncia en masa, no fue producto de ninguna casualidad. El viernes fue toda la plana mayor de Santa Rosa, entre ellos la ex candidata a intendenta Nélida Battista, la que pegó el portazo para despegarse del electo diputado Leonardo «Tapera» Avendaño y su hermano y dirigente Néstor Fabián, referentes de la doble toma de terrenos en Santa Rosa. En las próximas horas, como para empezar a dejar en evidencia el trasfondo de un hecho inusual para la provincia, los referentes del FPB del resto de la provincia también pegarán el salto para crear una nueva agrupación: «Hoy fueron terrenos, mañana pueden ser edificios públicos», advierten los dirigentes que, a esta altura, no quieren saber nada más con los Avendaño. Pero la historia es más profunda y anecdótica de lo que se cree, y la decisión del grueso de la dirigencia del FPB ahora puede significar el desembarco del aparato estatal pampeano… Y es que se sospecha (de hecho lo denunciaron) de los vínculos del Movimiento Evita con el macrismo en esta etapa electoral y una de sus consecuencias, sería la avanzada en el Salitral y el Santa María.

Leonardo Fabio Avendaño

La maniobra a esta altura parece inocultable. El rompimiento formal de toda la dirigencia del FPB, entonces, no es más que el mojón de ingreso para empezar a desentrañar las tomas y aislar a los responsables: Así, todos los deditos apuntan ahora al Movimiento Evita; a su fundador Emilio Pérsico, y tras ese razonamiento al desconcertante presente de la otrora poderosa y combativa organización política y social que, en el último tiempo, estuvo más mansa que un cachorro de tres días.

El nudo gordiano, entonces, estaría descansando en los referentes de La Pampa, los hermanos Avendaño. Según pudo saber dosbases, en la álgida reunión del jueves, el electo diputado decidió marcharse en medio de las recriminaciones y pedidos de renuncia por las tomas y otros episodios sucedidos con anterioridad, relacionados éstos a actividades o injerencias del Evita, o mejor dicho de la actual conducción nacional.

Así fue que se acordó vaciar al FPB ante la reticencia del electo diputado provincial a dar explicaciones por la toma del Nuevo Salitral y su consecuencia inmediata: el avance sobre el Santa María con la activa participación de su hermano y referente del Movimiento Evita, Fabián Avendaño.

Las acusaciones son concretas, y pesadas. Aseguran que la «pacificación» que logra el macrismo en el Conurbano, bastión del Evita y muchas organizaciones sociales, son producto del fuerte acercamiento de los dirigentes con funcionarios de Carolina Stanley, la ministra de Desarrollo Social que, casualmente, pidió un relevamiento oficial sobre las tomas.

El gobierno pampeano actuó con cautela a la espera de que se corra el velo. Aseguran que el movimiento ensayado por los dirigentes del FPB y la sangría en masa, son precisamente el caldo de cultivo para el desembarco político de los funcionarios de Carlos Verna en el conflicto, que no paraba de crecer hasta que la escisión con Avendaño sacó a luz a este conflicto, que parece tener un trasfondo nacional.

 

 

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