Con aguinaldo y vacaciones: Escándalo y piñas en el autódromo; cobró de lo lindo un periodista «viralizado» por acusar a funcionarios y no hubo denuncia

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Santa Rosa (2b)- Hasta esta mañana, parece quedar en claro que en algunas cuestiones de la política sigue primando la omertá, el famoso código de silencio. Y es que logramos confirmar que no hubo denuncia alguna tras el dantesco escándalo que se armó el domingo en las cabinas de transmisión del autódromo de Toay. En ese mismo lugar, el periodista Ricardo Pilinga Pérez fue sometido a una catarata de trompadas por parte de un militante del PJ, quien lo increpó por los dichos y acusaciones que había lanzado contra funcionarios del gobierno provincial y que se conocieron en un audio viralizado antes del Mundial de Básquet de China. Ya sabemos: ahora te estarás preguntando por qué usamos la referencia del Mundial. Bueno, es simple: el conocido periodista deportivo regresó a la provincia el jueves, tras cubrir la cita mundialista en la que Argentina obtuvo el subcampeonato, y en su primera aparición pública en la provincia cobró, y de lo lindo.

El caso se produjo cerca del mediodía del domingo, en momentos en que se desarrollaba la prueba del Supercar Región Pampeano que ganó Facundo Onandia. Pero no es el punto, porque deportes no hacemos, o casi…

Pérez en una foto reciente en China, durante el Mundial, junto a la estrella argentina Facu Campazzo.

Según relataron fuentes de la organización de la prueba a dosbases, poco antes de la final el sector de prensa fue abordado por un conocido militante del PJ pampeano, relacionado a uno de los funcionarios mencionados en el audio de Pérez, y que encima fue publicado por el Diario Infiltrados poco antes del Mundial.

El periodista, en aquel audio, vertía graves acusaciones sobre la vida pública y privada de funcionarios provinciales tras caer en desgracia en los últimos meses. Puntualmente, la debacle de Pérez -a quien acusan de histórico pauteador de los gobiernos peronistas- sobrevino poco después de las elecciones provinciales. Fue por un caso que provocó un verdadero terromoto en el gobierno pampeano, cuando apareció en una comitiva oficial del Ejecutivo provincial compariendo un encuentro oficial con el mandatario sanjuanino Sergio Uñac.

Aquel escándalo fue tal que hasta se llevó puesto  del lugar de privilegio que ostentaba a su amigo, el ministro de Desarrollo Territorial, Martín Borthiry, a quien a partir del 10 de diciembre le cierran la cartera y continuará al frente del Ente del Río Colorado. Bien lejos de Santa Rosa. Y es que la gira por San Juan había sido encabezada por Borthiry, quien incluyó en la comitiva a Pérez a pesar de no poseer ningún cargo por el que pueda representar al gobierno pampeano en un encuentro oficial. Para colmo de males, Pérez también carga sobre sus espaldas con una condena por abuso de un menor de edad. El episodio hizo estallar hasta el mismísimo gobernador.

Aparentemente en medio de estos meses de tensión, el periodista salió a manifestar su descontento en distintos audios, hasta prometiendo venganzas. Además de viralizarse esos dichos, también se hicieron públicos en un medio y la furia entre los funcionarios era inocultable. Justo surgió el viaje a China, pero apenas arribado alguien se adelantó; y así fue que a su llegada el militante lo fue a buscar al mismísimo autódromo.

La escena, relataron a dosbases, fue tremenda y dejó a todos impactados: El hombre ingresó, le recriminó sus acusaciones y pidió explicaciones. Hubo una tibia respuesta, pero el agresor tomó inmediatamente de la nariz a Pérez y, tras hacerlo levantar de la silla, lo golpeó, varias veces. La rápida intervención de un comisario deportivo (no, no de la Policía), impidió que el incidente fuera más grave cuando Pérez ya estaba tendido en el piso de la cabina.

La policía del lugar ni siquiera fue informada del episodio, dado que la agresión se suscitó en el sector de prensa. Tampoco se confirmó denuncia alguna sobre el episodio, indicaron voceros policiales a 2b. Todos pactaron en que ahí no había ocurrido nada.

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