El salvavidas de plomo que se sacó Verna: La Pampa y San Luis son las provincias con «menor presión» fiscal; un informe asegura que «zafaron» por no adherir al Pacto de Macri que arrastró a todas

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Buenos Aires y Santa Rosa (2b)- A un mes de la despedida de Mauricio Macri, además del país las provincias iniciarán el camino de la reconstrucción a partir de la fuga de capitales que fomentó desde 2015 el saliente mandatario, y que se alimentó de los dólares que el Gobierno consiguió a través del mega endeudamiento. La recesión que a su vez redujo la recaudación impositiva, hizo que las provincias aumentaran exponencialmente sus pasivos y ahora algunas se encuentran en una delicada situación. El caso más drástico es de la provincia de Buenos Aires, que deberá afrontar una deuda equiparable la mitad de la suma de todas las provincias. La Pampa y San Luis, nuevamente, son aquellas con menor presión en cuanto al pago de servicios de deuda según un informe oficial.

El Consenso Fiscal que Carlos Verna desistió de firmar con Macri casi en soledad, es hoy una trampa mortal para las provincas. Es que ese pacto que firmaron los gobernadores con Macri en 2017 para disminuir el déficit fiscal hoy arrastró a todas. Si bien sólo Tucumán, Santa Fe, Río Negro y Chubut aún no lograron cambiar su situación, todas tomaron deuda para conseguir mayores fondos ante la profunda crisis económica que generó Macri. Esto puede desencadenar un problema aún mayor.

La mayoría de lo que AFIP recolecta está explicado por el IVA (un tercio del total), mientras que el impuesto a los bienes personales ocupa un rol secundario. De esta manera, ante una retracción en la demanda por el derrumbe del poder adquisitivo, el Estado ve mermar drásticamente sus ingresos en términos reales. En octubre, la recaudación ascendió 42,8%, mientras que la inflación fue de 53,5% interanual en septiembre, último dato disponible.

Ante el panorama de recesión nacional, las provincias se chocan con muchos obstáculos para generar ingresos propios. Sólo cuatro de las 23 provincias recaudan el 60% del total de sus ingresos. El resto depende exclusivamente del sistema de reparto de fondos nacionales. La Pampa, claramente perjudicada por el sistema «solidario» en el que las mayores deberían derramar a las más pequeñas, igualmente pudo capear el temporal y junto a San Luis, justamente las dos que se negaron a firmar el Pacto Fiscal, son por lejos la que mejor quedan paradas tras 4 años de macrismo seguidas por Formosa, otra provincia peronista.

“La falta de flexibilidad de los gastos resulta uno de los mayores problemas fiscales para las provincias, que en promedio destinan más del 50% de sus ingresos al pago de sueldos y, en algunos casos, hasta el 70% entre prestaciones a la seguridad social y el pago al personal”, reflexionó en un informe la consultora Ficonomics.

En Argentina los distritos con mayores ingresos son ‘solidarios’ con aquellos que no generan los suficientes para hacer frente a sus obligaciones. “Este régimen provoca que la gran mayoría de las provincias, sobre todo las más pequeñas, se vuelvan dependientes del reparto de los ingresos nacionales. Por ende, en un contexto recesivo donde el nivel de actividad disminuyó a niveles de 2010, los recursos nacionales se redujeron enormemente perjudicando el accionar presupuestario de las provincias”, analizó en un completo informe, en el que claro, el gobierno del pampeano Carlos Verna fue nuevamente la excepción junto al de Alberto Rodríguez Saá, aunque éste último recibe el 70% de sus gastos y nos los genera.

Sólo Buenos Aires, Chubut, Neuquén y Santa Cruz poseen una recaudación local mayor al 60% del total. “El resto se encuentran en una situación de dependencia fiscal que resulta complicada de revertir”, alerta la consultora económica.

En promedio, el 52% de los gastos (excluidos los de seguridad social) cubre sueldos, lo que es menor (40%) en San Juan y Santiago del Estero, pero mayor (70%) en Chubut, según Ficonomics. Presenta una brecha muy superior la inversión real directa: entre el 1,9% en Tucumán y el 18,8% en Santiago del Estero.

Ante el consenso fiscal que firmaron los gobernadores con Macri en 2017 para disminuir el déficit fiscal. Si bien sólo Tucumán, Santa Fe, Río Negro y Chubut aún no lograron cambiar su situación, todas tomaron deuda para conseguir mayores fondos ante la profunda crisis económica que generó Macri. Esto puede desencadenar un problema aún mayor.

Un condicionante a tener en cuenta es la composición de las deudas provinciales. El promedio de todas las provincias indica que el 70% corresponde a deuda en títulos públicos, el 13% a deuda con Nación y el 10% con organismos internacionales. La Pampa tiene una ínfima deuda, pero encima antes de la devalución dolarizó sus fondos: consiguió unos 15 millones de dólares a precio -hoy a la distancia- irrisorio.

El peso de los intereses es claramente mayor en las provincias más grandes (Buenos Aires y CABA, Chubut y Córdoba), aunque provincias como Jujuy y Chaco se posicionan en el cuarto y sexto lugar en la escala a nivel nacional. Formosa, La Pampa y San Luis aquellas con menor presión en cuanto al pago de servicios de deuda.

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