Las chicas bajo el frío ojo de 2b: Por primera vez en casi 30 años no habrá ministras en La Pampa, pero debuta una «fiscala» de Estado

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Santa Rosa (2b)- Si algo nos molesta, es meternos en la rosca. Y más aún echar leña al fuego… Bueno, pero esta vez la llama está ahí, bien cerquita, y nos tentamos pero al sólo fin de aportar en este debate instalado por la escasa presencia de mujeres en el gabinete de Sergio Ziliotto, presentado este viernes en Casa de Gobierno. Y para eso está la historia, y dosbases, claro. En paralelo, subsisten los datos duros, las realidades y las discusiones de fondo que deben atravesar un tema tan sensible como la reivindicación de la mujer. Desde la otra vereda de la subjetividad, entonces, y para que puedas tejer tus propias conclusiones, no hay mejor manera que recorrer el derrotero político de La Pampa, la historia misma de los diez gobiernos desde 1983 a la fecha, y allí encontraremos que no son demasiado alentadores los resultados para el allá lejos y hace tiempo llamado «sexo débil» en cuanto a la participación ministerial. Así también lo expresa la estadística: Sólo hubo siete ministras en los distintos gobiernos, y todas ocupando el de Bienestar Social (Desarrollo) y Educación, invariablemente. Y hay más: además del gabinete de Ziliotto, el primero de Rubén Marín (1983-87) y el de Néstor Rufino Ahuad (1987-91) fueron los únicos en no tener ministras. Pero Ziliotto tuvo su primera revancha: Ayer oficializó a la primera fiscal de Estado de la historia.

Pioneras: Norma Durango fue la primera vicegobernadora de La Pampa (gestiones Verna y Jorge) y Silvia Gallego de Soto la primera ministra (gestión Marín).

Sergio presentó su gabinete y se comió una catarata de preguntas en plena conferencia de prensa por la falta de polleras. Habrá deseado ser escocés. Antes y después, las militantes feministas y otros sectores progres le sacudieron la canoa. Su respuesta política buscó esquivar la polémica y, de paso, clarificar su posición: «No me fijé en el género, sino en la capacidad e idoneidad», aseguró. Pero igual le siguen cayendo encima.

Convencidos en que la lucha por las reivindicaciones deben analizarse desde el fenómeno lejano en el tiempo que apenas inicia este camino de cambios, desde la óptica de la inserción de la mujer en los distintos estamentos de gobierno no se puede «acusar» a Ziliotto de no tener en cuenta a la mujer en la escena de poder, aunque es cierto que se la ausencia de ministras es un olvido grosero, que hasta choca con sus verdaderas intenciones.

Pero para decirte esto no fue que nos pusimos a escribir.  En principio Ziliotto sí mostró la continuidad en las Secretarias (Mujer y Cultura) y sumó a Adriana Romero en la nueva estratégica de Turismo y se vendrán varias subsecretarias con el transcurso de los días, según adelantaron.

En lo concreto de 17 dependencias entre ministerios y secretarias hay sólo tres mujeres.  Pero la novedad es que por primera vez habrá en La Pampa una fiscal de Estado, en este caso Romina Schmidt, quien reemplazará a José Vanini; a lo que se suma María Roveda como presidenta de Pampetrol, la segunda mujer en manejar un organismo descentralizado luego de Laura Galluccio como titular del BLP, en el primer gobierno de Oscar Jorge.

Todo parece indicar que las designaciones no estuvieron a la altura de las exigencias de los tiempos- al menos en la repartija del poder-. Porque hay que decir que en 2018 el aborto tuvo media sanción por el voto de los diputados pampeanos, para la alegría de los pañuelos verdes. En este sentido, también la paridad de género se había metido en la campaña de octubre, cuando se utilizaba para meter a Carmina Besga como diputada Nacional y bajar a Martín Berhongaray: “porque La Pampa necesitaba a más mujeres”.

Pocas pibas, y no Bullrich

En la tradición pampeana no sobran las chicas. Norma Durango clavó una doble vicegobernación (2003-2007 y 2011-2015), pero la pionera en materia ministerial fue Silvia Gallego de Soto (Bienestar Social), en la vuelta de Marín en 1991 tras su primera gobernación. En el 83 y luego en el 87, con Néstor Rufino Ahuad, todos habían sido ministros.

Luego vendrían Marta Cardoso (otra en Bienestar) y María de los Ángeles (Tati) Zamora ya en cartera educativa, en la primera gobernación de Carlos Verna, quien sin sospecharlo ahora se va con el récord histórico con sus dos actuales ministras, Fernanda Alonso y María Cristina Garello.

Oscar Jorge tuvo sus apuestas con Cristina Regazzoli, en Bienestar, y Jaqueline Evangelista en Educación, y también con Laura Galluccio como la primera presidente de un ente descentralizado, como el Banco de La Pampa.

En lo concreto, en este gobierno de Ziliotto conservarán sus cargos, Liliana Robledo en la secretaria de la Mujer, y Adriana Maggio, en Cultura. En rigor, y más allá de las imprevistos que marcaron las salidas de Alonso (electa intendente de Pico) y Garello (decidió no continuar), Ziliotto mantuvo un esquema con el sello de la continuidad de Verna.

 

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