Estafas piramidales en Pico: Hay 3 detenidos y un prófugo; estiman que robaron arriba de un palo verde

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General Pico (2bNorte) – Un joven de 25 años, que en AFIP figura como monotributista habilitado para vender “artesanías, pelucas, santería y recarga de matafuegos”, resultó ser el “CEO” de la firma fantasma que dejó el tendal de ávidos inversores en General Pico. Hoy está prófugo y los que cayeron son sus supuestos socios, un albañil de 25 años, un policía de 29 y un hombre de 40 años, el único al parecer con cierta experiencia en cuestiones financieras, pero con oscuros antecedentes en la materia.

José Alberto Chap, Juan Pablo Heim y David Federico Domínguez Chap, fueron formalizados este miércoles al mediodía como coautores de “estafas reiteradas” a raíz de las 19 denuncias que desde el viernes recibió el fiscal general Armando Agüero, aunque el lunes mientras declaraban como imputados ingresaron otras cinco (que no fueron formalizadas) y esperan varias más para sumar a la investigación. Hasta ahora la estafa ya asciende a 230 mil dólares, pero estiman que la maniobra podría superar ampliamente el millón de dólares, aunque muchos damnificados dudan en radicar la denuncia porque tendrían luego un problema para justificar el dinero invertido.

La Fiscalía pidió prisión preventiva por 90 días para Heim y Domínguez Chap. Pero, en el caso del policía José Chap, consideró que podía seguir vinculado a la investigación en libertad, por ser el único de los tres que presentó documentación donde demostró que ingresó como inversor, que hoy lo convierte en damnificado, aunque luego actuó como reclutador de otros inversores, entre ellos familiares y policías conocidos. El juez Diego Ambrogetti confirmó la libertad para Chap y 60 días de prisión preventiva para Heim y Domínguez.

Franco Hernández, el CEO de Market Capital, continúa prófugo y ayer se especulaba con una eventual presentación ante Fiscalía, con la intención de devolver dinero a los estafados.

Maniobra

El fiscal general, Armando Agüero, explicó en la audiencia que “lo que se investiga es una maniobra en la que habrían participado individualmente y de manera colectiva, por eso los considero coautores, en la constitución de un fondo de inversión que se dedicaría a inversiones digitales o compra y venta de moneda extranjera, sin habilitación legal para hacerlo, que generaría ganancias extraordinarias para aquellos que ingresaran”.

Hasta el momento la Fiscalía no pudo no pudo acreditar la existencia jurídica de Market Capital, ni tampoco las inversiones prometidas a sus víctimas en criptomenedas, rulos financieros, u operaciones en Dubái, como los imputados describían a quienes aportaban sus ahorros.

Agüero detalló que Market Capital indicaba su página web una rentabilidad bimestral del 15%, aunque luego firmaban contratos por el 17% al 20% mensual en dólares, para tomar pesos argentinos y dólares de pequeños y grandes ahorristas del medio. El fondo de inversión, que contaba con tres locales en el centro de Pico, inició sus actividades en octubre de 2019 y en la misma página web destacaban que, a fines de diciembre de 2021, administraban 181 millones de pesos.

Agüero indicó que “tomaron inversiones durante el año 2021 y algunas durante enero y febrero del 2022 y, a partir de esa fecha, dejaron de cumplir con las obligaciones y empezaron a mandar audios diciendo –a los inversores- que estaban con las cuentas trabadas, que la plataforma no les permitía retirar el dinero, que se tomarían 60 días para pensar cómo hacer un nuevo rulo, que no los molestaran enviándoles mensajes y que no los denunciaran porque, si los denunciaban, no iban a cobrar más. Esos mensajes se enviaron todos los inversores”.

Expertos

Tres de los supuestos expertos agentes financieros resultaron ser jóvenes sin experiencia en la materia, pero audaces a la hora de captar dinero de terceros. El CEO prófugo de Market Capital, tiene apenas 25 años y es un monotributista habilitado para vender “artesanías, pelucas, santería y recarga de matafuegos”. Su amigo y con quien compartía departamento, Domínguez Chap, es un albañil que factura como empresa constructora. Y un policía con carpeta psicológica, José Chap, resultó ser un buen reclutador de conocidos que hoy le demandan una solución.

El único que tiene vinculación con negocios financieros, con malos antecedentes, es Juan Pablo Heim, quien supo estar al frente de una financiera asociada con el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales, que terminó siendo denunciada, allanada e investigada por prestar dinero a trabajadores del Municipio, a quienes luego les retenían hasta el total de sus sueldos. El caso, que terminó en escándalo, no prosperó en Tribunales y los gremialistas, ni el interventor del SOEM, dieron explicación alguna sobre los negocios realizados y la enorme deuda que dejaron en el Sindicato.

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