Alberto se plantó frente al FMI: «Ninguna reestructuración de deuda puede marginar a los empobrecidos»

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Buenos Aires (2b) – El presidente Alberto Fernández advirtió en la Tercera Cumbre de Jefas y Jefes de Estado de la Unión Europea (UE) y de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que «ninguna reestructuración de deuda puede marginar a los empobrecidos». Lo dijo en plena negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y ante la proximidad de un acuerdo por nuevas metas y adelantos de partidas.

«En el tiempo en que vivimos, ninguna reestructuración de deuda puede marginar a los empobrecidos y postergar los sueños y el futuro de los países», expresó el mandatario en el encuentro que se realiza en Bruselas, Bélgica. El Presidente cuestionó el préstamo que el FMI le otorgó a la Argentina en el 2018, cuando Mauricio Macri era presidente.

«En el caso de la Argentina, a esa crisis en cascada se sumó el efecto negativo generado por una deuda con el Fondo Monetario Internacional que mi gobierno jamás hubiera asumido, pero que afronta con mucho esfuerzo y profunda responsabilidad», manifestó y agregó: «En el tiempo en que vivimos, ninguna reestructuración de deuda puede marginar a los empobrecidos y postergar los sueños y el futuro de los países».

Además, sostuvo que no solo la Argentina tiene complicaciones por culpa de la deuda externa, sino que es algo que afecta a otros países de la región. «América Latina y el Caribe es la región más endeudada del mundo en desarrollo. El peso promedio de la deuda externa supera el 77% del Producto Bruto integrado. Las debilidades estructurales del sistema internacional que hicieron que los países en desarrollo sufriéramos más que otros la pandemia son las amenazas que también amenazan nuestra recuperación. Sabemos que nuestras sociedades crujen cuando el mercado excluye, y el Estado no encuentra mecanismos de integración y participación. La Unión Europea no escapa de esa realidad», señaló.

Por otra parte, Alberto Fernández se dirigió a los jefes de Estado europeos, en medio de las tensiones que postergan la firma del acuerdo del tratado de libre comercio entre la UE y el Mercosur. «Celebro que Europa, parte del norte desarrollado, mire con vocación integradora al Caribe y América Latina, parte del sur que quiere desarrollarse. El acto de asociación supone la existencia de partes que se entienden en la búsqueda de un desarrollo equilibrado. Una asociación exige que ambas partes se beneficien en el acuerdo: cuando solo se beneficia una de las partes eso deja de ser un acuerdo y empieza a parecerse más a una burla», evaluó.

«Nuestras regiones deben promover un comercio justo, equitativo, basado en el respeto mutuo. La promoción de inversiones sostenibles y de la diversificación de nuestras economías deben impulsar el crecimiento y el desarrollo de nuestras regiones, generando empleo y oportunidades para nuestros ciudadanos. Si no atendemos a ello, entonces nuestra voluntad acabará naufragando en una nueva desilusión», pidió el Presidente en la alocución que duró 11 minutos.

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