Buenos Aires (2b) – El Gobierno nacional adelantó que se firmará el decreto que permitirá destinar recursos urgentes al combate del fuego. La decisión llega tras semanas de desastre ambiental y una fuerte presión de los mandatarios regionales. Se estima que más de 230.000 hectáreas ya fueron arrasadas por las llamas en el sur del país.
El vocero presidencial y jefe de Gabinete, Manuel Adorni, confirmó a través de sus redes sociales que el Poder Ejecutivo procederá a firmar un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) para declarar la Emergencia Ígnea en las provincias de Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa. La medida, que se conoció este jueves, busca agilizar la transferencia de fondos y la logística de defensa civil ante la magnitud de los incendios forestales y rurales que azotan la región.
Críticas por la demora: «Llega cuando el daño es irreparable»
A pesar del anuncio, las redes sociales y diversos sectores políticos reaccionaron con dureza, señalando que la declaración es tardía. Muchos usuarios y especialistas cuestionaron que el Gobierno haya esperado a que el fuego consumiera cientos de miles de hectáreas antes de actuar con herramientas de excepción. «La medida llega tarde; la pérdida de bosques nativos y biodiversidad hoy es irreparable», fue uno de los comentarios más repetidos, resaltando que la «urgencia» del DNU se da luego de meses de combate con recursos limitados.

Contexto y pedido de los gobernadores
La decisión de la Casa Rosada se tomó tras la insistencia de los gobernadores Ignacio Torres (Chubut), Alberto Weretilneck (Río Negro), Rolando Figueroa (Neuquén) y Sergio Ziliotto (La Pampa). Los mandatarios habían solicitado formalmente que la Patagonia fuera declarada en emergencia para poder enfrentar una crisis climática que calificaron como «extraordinaria». Según datos oficiales vertidos en las reuniones regionales, el impacto del fuego en estas jurisdicciones equivale a más de 20 veces la superficie de la Ciudad de Buenos Aires.
Cifras del desastre: hectáreas quemadas
Desde el inicio de la temporada crítica el pasado 1 de noviembre, la superficie afectada por el fuego muestra números alarmantes en cada una de las provincias incluidas en el decreto: La Pampa, con 169.000, fue la que más hectáreas perdió; le sigue Chubut con 45.000, Río Negro con 10.000 y Neuquén con 6.000 hectáreas perdidas.
En total, se estima que el fuego ya consumió cerca de 229.700 hectáreas en este bloque de provincias, lo que obligó al Gobierno a saltear el debate legislativo y avanzar directamente por vía de decreto para intentar contener los focos que aún permanecen activos.





