Santa Rosa y Buenos Aires (2b) – En medio de la crítica situación que atraviesan el oeste y sur de La Pampa, donde los incendios rurales ya arrasaron más de 130 mil hectáreas, productores y entidades agropecuarias activaron gestiones para reclamar asistencia financiera. En ese marco, el Banco de la Nación Argentina analiza la implementación de líneas especiales de crédito para acompañar a los productores afectados.
Los focos ígneos golpearon con mayor fuerza a las zonas ganaderas del centro, sur y oeste pampeano, donde el fuego avanzó sobre pastizales naturales, infraestructura rural e incluso hacienda, en un contexto marcado por la sequía, las altas temperaturas y la escasez de reservas forrajeras.
Dirigentes rurales mantuvieron contactos con autoridades del Banco Nación para plantear la gravedad del escenario. Fuentes cercanas a la entidad indicaron que se está trabajando internamente en una línea de asistencia específica y que en los próximos días se conocerían más detalles.
Juan Cruz Cabral, director del Distrito 5 de la Sociedad Rural Argentina, explicó que el impacto no fue uniforme en toda la provincia y que las mayores pérdidas se concentran desde Santa Rosa hacia el sur y el oeste. Señaló que hay productores con más del 50% de sus campos dañados y otros con menores porcentajes, aunque advirtió que el nivel de afectación no siempre refleja el impacto económico real.
Además de la pérdida de pasturas, el dirigente remarcó que el fuego destruyó alambrados, mangas e instalaciones clave, lo que dificulta el manejo de la hacienda y multiplica las pérdidas.
En paralelo, la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) inició gestiones ante el gobierno provincial. Su vicepresidente segundo, Marcelo Rodríguez, confirmó que se reunió con la ministra de la Producción, Fernanda González, para exponer la situación y avanzar en posibles medidas de asistencia, entre ellas la declaración de la emergencia agropecuaria y alivios impositivos.
Mientras continúan los relevamientos de daños, el sector advierte que, aunque las temperaturas descendieron en los últimos días, el impacto productivo de los incendios se sentirá durante varios meses.





