La Pampa (2b) – La inversión de Vialidad Nacional cayó un 72% en términos reales durante el último año. En 2025 no se inició ni una sola obra vial nueva con financiamiento nacional en todo el país. La Pampa registra un deterioro de su red nacional muy por encima de la media de otras provincias.
Transitar por las rutas nacionales en La Pampa se ha convertido en una actividad de alto riesgo donde el único «plan» parece ser esquivar cráteres con la esperanza de llegar a destino. Según el relevamiento del IAG, el 39% de las rutas nacionales que atraviesan la provincia se encuentran en mal estado, superando por diez puntos el promedio nacional.
El «apagón» de la obra pública
El informe del IAG, difundido este 16 de enero de 2026, detalla que la política de ajuste del gobierno nacional ha impactado de lleno en el asfalto. A nivel país, las rutas en mal estado pasaron del 23% (al cierre de la gestión anterior) al 29% actual, lo que representa un crecimiento de seis puntos porcentuales en el deterioro sistémico de la red.
La contradicción más fuerte que marca el instituto es de carácter financiero: aunque el Estado Nacional continúa recaudando el Impuesto a los Combustibles (del cual un 14,25% debe ir por ley al mantenimiento vial), durante 2025 solo se invirtió el 46% de esos fondos para su fin específico. El resto fue utilizado para sostener el equilibrio fiscal.
La Pampa: rutas nacionales vs. esfuerzo provincial
La situación en territorio pampeano es particularmente grave. El documento del IAG resalta que el abandono de trazas nacionales clave ha obligado al gobierno provincial a derivar recursos propios para intentar paliar la situación. «Las rutas nacionales en mal estado no solo representan un peligro enorme, sino que aumentan el costo del flete para mover bienes por todo el país», advierte el informe.
Ante la parálisis de la Nación, que en 2025 registró un récord de cero obras nuevas iniciadas, la provincia de La Pampa ha tenido que licitar repavimentaciones en rutas provinciales (como la 1 y la 4) que hoy funcionan como vías alternativas debido al estado intransitable de las nacionales.

El informe del Instituto Argentina Grande (IAG) identifica a La Pampa como una «zona roja» de infraestructura, donde el estado de las calzadas ha escalado de regular a «catastrófico» en puntos clave. Según el relevamiento, los indicadores de seguridad más críticos se concentran en tres corredores nacionales que conectan la producción patagónica con el centro del país.
El podio del peligro: Las rutas más críticas
A continuación, se detallan las trazas que el IAG y fuentes gremiales de Vialidad Nacional señalan como las más riesgosas para la integridad física de los conductores:
Ruta Nacional 151 (Tramo Algarrobo del Águila – 25 de Mayo): Es calificada como «directamente mortal». El informe destaca un segmento de 70 kilómetros donde el asfalto ha desaparecido casi por completo, obligando a los vehículos a circular a menos de 20 km/h o por la banquina para evitar la destrucción total de los neumáticos.
Ruta Nacional 35 (Eje Norte-Sur): Presenta serios problemas de ahuellamiento y deformaciones en la calzada, lo que genera el fenómeno de «hidroplaneo» (aquaplaning) durante los días de lluvia. Al ser una ruta de intenso tráfico pesado, la profundidad de las huellas impide maniobras de emergencia seguras.
Ruta Nacional 188: El IAG advierte sobre el estado de las banquinas descalzadas y la falta de señalización horizontal (pintura sobre el asfalto), lo que reduce drásticamente la visibilidad nocturna y aumenta el riesgo de vuelcos ante una mordida accidental del borde de la ruta.
Rutas 152 y 143: Ambas registran un deterioro exponencial por el desvío de tránsito que huye de otras rutas nacionales. El informe menciona un «efecto dominó»: al colapsar una vía, la carga se traslada a otra que no está preparada, acelerando su destrucción.
Factores de riesgo acumulado
El documento no solo apunta a los baches, sino a la falta de mantenimiento preventivo secundario. La falta de presupuesto ha paralizado:
El corte de pasto en banquinas: Esto reduce la visibilidad de los animales sueltos y de las señales de tránsito.
La limpieza de alcantarillas: Provoca anegamientos rápidos sobre la calzada con lluvias moderadas.
La señalización: El 60% de los tramos críticos carece de pintura refractaria adecuada.
Este «apagón de mantenimiento» ha llevado a que los intendentes de la región, junto a los gobiernos de La Pampa y Río Negro, conformen una comisión vial permanente para exigir a Nación la transferencia de la jurisdicción o la liberación inmediata de los fondos específicos del Impuesto a los Combustibles.
Un ajuste con impacto federal
El IAG, organismo vinculado al análisis de infraestructura y políticas públicas, concluye que el deterioro no es una «coyuntura aislada», sino el resultado de un colapso del gasto de capital que explica buena parte del superávit oficial. Esta desinversión genera un círculo vicioso: la falta de mantenimiento hoy multiplicará por diez los costos de reconstrucción en el futuro cercano, afectando la competitividad de las economías regionales.





