Océano Atlántico Norte (2b) – Estados Unidos persiguió durante días un petrolero ruso en el Atlántico Norte y este miércoles lo capturó. El argumento estadounidense es que «violó sanciones impuestas». Rusia condenó la acción y afirmó que va en contra de una convención clave de la ONU.
Las fuerzas militares de EE. UU. concretaron este miércoles un operativo para abordar el tanquero ruso «Marinera». El Comando Europeo de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (EUCOM) confirmó que el buque, registrado por ellos como «M/V Bella 1», fue incautado por violar sanciones federales tras ser rastreado por el buque USCGC Munro, según publicó el portal RT.
Previo al abordaje, fuentes del medio citado difundieron imágenes que mostraban a un helicóptero militar operando a escasos metros de la embarcación en medio del océano.
Rusia pierde contacto con el buque tras la incursión de EE. UU.
De acuerdo a lo comunicado por el Ministerio de Transporte de Rusia, el gobierno ruso confirmó la pérdida total de comunicación con la nave tras el abordaje. El organismo detalló que el «Marinera» contaba con todos los permisos internacionales para navegar bajo bandera rusa y que la intercepción ocurrió a las 15:00 (hora de Moscú) en aguas internacionales. Moscú denunció que el uso de la fuerza contra un buque civil en mar abierto contradice la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
La exigencia de la Cancillería rusa ante la incautación
Tras el operativo, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia reaccionó de forma inmediata. Según consignó RT, la Cancillería exigió a la administración estadounidense que garantice un trato humano y digno a la tripulación, debido a la presencia de ciudadanos rusos a bordo. El gobierno de Rusia remarcó que se mantendrá vigilante para que se respeten los derechos de los marineros y no se obstaculice su pronto regreso al país.
Días de persecución y denuncias previas
El desenlace de este miércoles fue el pico de una tensión que llevaba días. Según un comunicado de la empresa BurevestMarin, el tanquero —que navegaba sin carga— venía siendo hostigado por la Guardia Costera de Estados Unidos y aviones Poseidon P-8A a unos 4.000 km de la costa estadounidense. En sintonía, la Cancillería rusa ya había denunciado previamente la «desproporcionada atención» de la Armada de EE. UU. sobre el buque civil, criticando que los países occidentales no respetan la libertad de navegación que tanto pregonan.
⚡️ IMÁGENES EXCLUSIVAS desde el tanquero ruso perseguido por EE.UU. en el Atlánticohttps://t.co/M1l9f4J2Ns pic.twitter.com/7pSv7dKiq6
— RT en Español (@ActualidadRT) January 6, 2026





