Buenos Aires (2b) – La sesión en la Cámara de Diputados por la baja de la edad de imputabilidad derivó en un durísimo cruce personal. El legislador pampeano cuestionó la presencia del dirigente social en las protestas contra la reforma laboral. La respuesta no tardó en llegar con un apelativo que buscó herir el perfil político del referente del PRO.
El recinto de la Cámara de Diputados de la Nación se convirtió este jueves en el escenario de un round de alto voltaje entre el diputado nacional por La Pampa, Martín Ardohain (PRO), y el dirigente de Fuerza Patria, Juan Grabois. El conflicto estalló durante el turno de las cuestiones de privilegio, previo al debate central sobre la Reforma Penal Juvenil, cuando Ardohain pidió sancionar a Grabois por su participación en las movilizaciones contra la reforma laboral.
Según informó Diario Textual, Ardohain calificó como «preocupante y lamentable» ver a legisladores encabezando marchas que derivaron en desorden y el uso de bombas molotov. El diputado pampeano sostuvo que la actitud de la oposición buscaba «alterar el orden público» y planteó que las diferencias políticas deben resolverse en el Congreso y no en la calle, solicitando que el caso sea evaluado por la Comisión de Asuntos Constitucionales.
La réplica de Grabois fue inmediata y apeló al parentesco mediático del legislador para descalificar el planteo. «No sé de dónde sacó el primo de Pampita que un diputado no puede participar de una manifestación popular», disparó el dirigente social, según consignó El Diario de La Pampa. Grabois no solo defendió el derecho a la protesta, sino que redobló la apuesta desafiando a Ardohain a que, si tiene pruebas de instigación a la violencia, cumpla con su deber de funcionario y realice la denuncia penal correspondiente.
El cruce elevó la temperatura de una jornada ya viciada por la tensión social. Mientras Ardohain insistía en la incompatibilidad entre el cargo institucional y el «activismo callejero», Grabois denunció que las fuerzas de seguridad «salieron a cazar a mansalva» a estudiantes mientras los verdaderos responsables de los incidentes nunca son detenidos. El episodio dejó en evidencia la profunda fractura entre ambos bloques en medio de un paquete de reformas sensibles impulsadas por el Gobierno Nacional.





