Santa Rosa (2b) – La crisis en la atención de salud para afiliados al PAMI sumó un nuevo capítulo en La Pampa: el Colegio de Ópticos confirmó que continúa suspendido el servicio para jubilados y jubiladas ante la falta total de respuestas por parte de la obra social nacional, en medio de una deuda que ya acumula cuatro meses.
El presidente de la entidad, José Luis Rodríguez, aseguró que la situación llegó a un punto límite. “Nadie quería llegar a esta medida”, sostuvo, al tiempo que remarcó que hasta el momento “no hay ningún tipo de respuesta” por parte del organismo. Mientras tanto, la deuda sigue creciendo: este martes se incorporará un nuevo período a la facturación impaga.
El conflicto se da en un contexto de acefalía en la conducción local del PAMI, tras el desplazamiento del anterior director y la demora en la asunción de su reemplazante, lo que —según explicó Rodríguez— complejiza aún más cualquier posibilidad de resolución. A pesar de haber presentado reclamos formales, no obtuvieron novedades.
La problemática no es aislada. Según detallaron desde el sector, la situación se replica en todo el país, con provincias que ya suspendieron las prestaciones hace más de dos semanas sin avances en las negociaciones. “Estamos igual en todas las provincias”, advirtió el dirigente.
El deterioro del sistema quedó en evidencia al repasar la evolución de los pagos. La última acreditación se realizó el 14 de enero y correspondió a prestaciones de octubre. Hasta ese momento, los atrasos rondaban los 40 días, pero desde entonces la situación se agravó sin explicaciones. “Después de agosto se empezó a atrasar hasta llegar a este punto que ya es insostenible”, señaló.
El impacto es especialmente sensible porque se trata de prestaciones con cobertura total. Los afiliados al PAMI tienen derecho a anteojos sin costo —ya sea para visión de cerca, de lejos o bifocales—, lo que implica que las ópticas deben afrontar insumos, costos operativos e impuestos sin recibir los pagos correspondientes.
“Lo más preocupante es que no tenemos ningún indicio de solución”, alertó Rodríguez, quien recordó que ya habían mantenido reuniones con las autoridades anteriores sin resultados concretos.
El conflicto expone una nueva tensión en el sistema de prestaciones del PAMI, que ya había sufrido interrupciones en otros servicios médicos en la provincia, y vuelve a poner en el centro de la escena el impacto del ajuste sobre sectores vulnerables, en este caso jubilados que dependen de la cobertura para acceder a un insumo básico como los anteojos.





