Santa Rosa (2b) – Los precios de los combustibles volvieron a pegar un salto en La Pampa y ya generan fuerte impacto en el bolsillo de los consumidores. Tras el fin del esquema de contención aplicado por YPF, la nafta súper se disparó y en algunas estaciones de servicio ya se ubica cerca de los $1.700 por litro.
El incremento no fue aislado: forma parte de una seguidilla de aumentos que se aceleraron en las últimas semanas. En Santa Rosa y otras localidades, el litro de súper ronda los $1.696, mientras que las versiones premium superan ampliamente los $1.900 y el gasoil ya se mueve por encima de los $2.100.
El dato más llamativo es la velocidad de la suba. A comienzos de marzo, la misma nafta costaba poco más de $1.450 y, en menos de un mes, acumuló un incremento cercano a los $180 por litro, marcando una fuerte presión sobre los costos de transporte y la economía diaria.
Este nuevo escenario se da luego de que se agotara el intento de frenar los precios mediante acuerdos temporales. Con ese “buffer” fuera de juego, el mercado volvió a trasladar los costos, en un contexto atravesado por tensiones internacionales y variables internas que empujan al alza el valor de los combustibles.
El impacto no tarda en sentirse: cada ajuste en surtidores se traduce en aumentos en cadena, desde alimentos hasta servicios, y anticipa mayor presión inflacionaria en los próximos meses.
Mientras tanto, en las estaciones de servicio el cambio es inmediato: carteles que se actualizan sin previo aviso y consumidores que ya sienten que cargar combustible se convirtió en un gasto cada vez más difícil de sostener.





