Santa Rosa (2b) – La diputada provincial del PRO, María Laura Trapaglia, dejó una definición política que ya empezó a hacer ruido en la oposición pampeana: “Si la oposición se junta, puede cambiar el color político de la provincia”. Lo dijo en una extensa entrevista en el programa Rosca y Paravalanchas, que se emite por Mirá Streaming, donde combinó críticas duras a la gestión provincial, guiños al armado opositor y una fuerte reivindicación del liderazgo de Mauricio Macri dentro del PRO.
Trapaglia habló sin demasiados filtros. “No soy caseteada”, avisó apenas arrancó la charla. Y durante más de dos horas dejó títulos sobre la interna opositora, el gobierno de La Pampa, la relación con Javier Milei, la crisis educativa y el problema de salud mental y consumos problemáticos en la provincia.
“La provincia está estancada”
La legisladora trazó uno de los diagnósticos más duros sobre la administración provincial. “La provincia está estancada hace muchos años”, sostuvo, y apuntó directamente contra la falta de políticas de desarrollo e infraestructura. “No es una provincia atractiva para los inversores. Eso no es un problema de ahora, tendríamos que haberlo pensado hace diez o veinte años”, planteó.
En ese marco cuestionó decisiones vinculadas al sector agropecuario y recordó el impacto que, según su mirada, tuvo el cierre de exportaciones de carne durante el gobierno de Alberto Fernández. “Cuando el gobernador apoyó el cierre de exportaciones dije: ‘¿Qué está haciendo este hombre?’ La industria frigorífica da muchísimo trabajo”, disparó.
Trapaglia insistió en que La Pampa tiene ventajas productivas desaprovechadas: “Tenemos una carne de las mejores, una producción caldenal única en el mundo y aun así no generamos desarrollo”.
También cargó contra el deterioro de rutas nacionales y la falta de conectividad aérea: “Somos el centro del país y no tenemos aviones de conexión. Las rutas están hechas bolsas”.
El sueño opositor: “Si vamos todos juntos, podemos ganar”
Pero el tramo más rosquero de la entrevista apareció cuando comenzó a hablar del futuro electoral y de la posibilidad de un gran frente opositor. “Si la oposición o los partidos que no son oficialistas se juntan, podemos ser gobierno y cambiar el color político de La Pampa”, aseguró.
La diputada dejó entrever que dentro del PRO ya hay conversaciones y discusiones sobre cómo construir un espacio amplio capaz de disputarle el poder al PJ provincial después de décadas. Incluso citó como ejemplo la experiencia de Victorica y la vieja “Alianza Victorica”, donde —según recordó— distintos sectores políticos dejaron de lado diferencias personales para construir una alternativa común.
“Primero hay que trabajar qué provincia queremos y después ver los nombres”, explicó.
La frase no pasó inadvertida porque aparece en medio de las conversaciones —todavía subterráneas— entre sectores del PRO, radicales, libertarios y otros espacios provinciales sobre un eventual armado para 2027.
Trapaglia también dejó abierta la puerta a una candidatura femenina para encabezar esa construcción. “Siempre piensan en el nombre de un hombre. ¿Por qué no el nombre de una mujer?”, lanzó.
Y enseguida elogió a Marita Mac Allister, a quien calificó como “una excelente candidata”, destacando su experiencia en el Estado, su formación académica y su desempeño técnico.
Macri, el “jefe” del PRO
En plena discusión sobre el vínculo entre el PRO y La Libertad Avanza, Trapaglia fue categórica sobre el liderazgo partidario. “Macri es el presidente del PRO, es el líder y es el número uno”, afirmó.
Aunque defendió el acompañamiento parlamentario al gobierno nacional en algunas medidas económicas, también marcó diferencias con el oficialismo libertario. “No vamos a poner palos en la rueda, pero vamos a marcar las cosas que están mal”, dijo.
La diputada reconoció que el PRO perdió terreno entre los jóvenes y admitió que Milei logró captar gran parte de ese electorado: “La juventud está decepcionada con todos los políticos y tiene sus motivos”.
Sin embargo, cuestionó a quienes abandonaron el PRO para sumarse a La Libertad Avanza, en una referencia indirecta a Patricia Bullrich.
“Llegué a la diputación por los votos que me dio el PRO. Si estoy en desacuerdo, lo peleo adentro o me voy a mi casa, pero no me voy a otro partido”, sostuvo.
“No quieren ser controlados”
Otro de los ejes fuertes de la entrevista fue la crítica a la falta de transparencia en organismos estatales y áreas sensibles de la provincia. Trapaglia defendió los pedidos de informe impulsados desde la oposición y aseguró que muchas veces el oficialismo “se enoja” simplemente porque se piden datos. “No quieren informar, no quieren ser controlados”, afirmó.
La legisladora puso como ejemplo áreas vinculadas a salud mental y consumos problemáticos, donde reclamó estadísticas oficiales, diagnósticos concretos y políticas públicas medibles. “Consumos problemáticos y salud mental son un tema gravísimo en toda la provincia”, alertó. Incluso habló de pueblos donde “todos saben dónde está la droga y no se hace nada”.
También cuestionó la falta de planificación detrás del proyecto de emergencia en salud mental: “No te dicen de dónde van a sacar los fondos ni qué profesionales van a poner”.
Educación, auditorías y autocrítica
En otro tramo de la entrevista, Trapaglia defendió la educación pública pero respaldó la necesidad de controles y auditorías universitarias. “Ser defensora de la universidad pública no significa estar en contra de la transparencia”, planteó. Y advirtió sobre el deterioro educativo: “Los chicos llegan a la universidad sin comprensión de texto ni conceptos básicos”.
La dirigente también dejó una autocrítica general sobre la política argentina y la falta de continuidad de políticas de Estado. “En Argentina funciona algo bien y como lo hizo otro partido político lo sacan igual. Eso nos pasa todo el tiempo”, reflexionó.





