Santa Rosa (2b) – El exconcejal santarroseño Rubén Funes volvió a meterse en uno de los debates políticos y ambientales más sensibles que atraviesa hoy la capital pampeana: el intento de avanzar con urbanizaciones privadas sobre el acuífero Santa Rosa-Anguil, en medio de fuertes presiones inmobiliarias y negociaciones dentro del Concejo Deliberante.
Las declaraciones del dirigente, identificado con La Cámpora y cada vez más mencionado dentro del peronismo santarroseño de cara a una eventual interna local, aparecen en un momento de máxima tensión por los proyectos urbanísticos impulsados sobre la zona de la Ruta 5.
En las últimas semanas, el debate quedó atravesado por las versiones sobre el lobby ejercido por sectores empresarios y propietarios de tierras vinculados al grupo Matzkin y otros actores del negocio inmobiliario, interesados en habilitar loteos millonarios sobre áreas consideradas estratégicas por su valor hídrico.
El trasfondo de la discusión es profundo: detrás del proyecto del Club Santa Rosa asoma la posibilidad de abrir la puerta a desarrollos mucho más amplicios sobre el acuífero Anguil-Santa Rosa, una de las principales reservas de agua potable de la ciudad.
Consultado sobre el tema, Funes fijó una posición tajante y recuperó además discusiones que atravesaron anteriores gestiones municipales. “Mi opinión es clara y es la misma que sostenía cuando fui concejal: no se debe priorizar la cuestión comercial e inmobiliaria por sobre el cuidado ambiental”, afirmó en dialogo radial con LU100.
El exedil sostuvo además que el deterioro del acuífero ya comienza a percibirse en distintos sectores periurbanos de la ciudad. “Yo vivo en una zona de quintas y veo cómo ha bajado el caudal de agua por la cantidad de perforaciones. El acuífero es un recurso limitado”, advirtió.
Las declaraciones se producen mientras en el Concejo Deliberante continúan las discusiones sobre la posibilidad de habilitar nuevas urbanizaciones en zonas sensibles desde el punto de vista ambiental, un tema que además requiere mayorías especiales desde la aprobación del nuevo Código Urbanístico en 2023.
En ese marco, Funes volvió a poner el foco en el riesgo ambiental asociado a la expansión urbana sin planificación cloacal ni estudios de impacto suficientes. “Hay que tener la sabiduría de pensar en el futuro; no se puede urbanizar sin considerar dónde van a ir los efluvios cloacales para no contaminar el agua que van a tomar nuestros nietos”, sostuvo.
El dirigente también recordó que durante la gestión municipal de Jorge Lezcano —a la que hizo referencia como “la gestión de Jorge”— se optó deliberadamente por sostener las ordenanzas de preservación ambiental y no flexibilizar las restricciones sobre el acuífero. “Cuando estuve en la gestión de Jorge optamos por no modificar esas ordenanzas de preservación”, remarcó.
Las palabras de Funes se suman a un clima político cada vez más caliente alrededor de la urbanización sobre la Ruta 5, donde el oficialismo y la oposición reconocen por lo bajo la existencia de fuertes intereses económicos en juego.
En paralelo, dentro del peronismo santarroseño también empiezan a leerse movimientos internos. La reaparición pública de Funes en debates sensibles para la ciudad alimenta especulaciones sobre un posible posicionamiento político de cara a la disputa por el liderazgo local del PJ en los próximos años.





