Buenos Aires (2b) – A pocos días de la visita del papa León XIV a la Argentina, referentes de la Iglesia Católica cuestionaron el discurso oficial sobre la situación económica y social del país. El arzobispo de Córdoba, Ángel Rossi, sostuvo que el Pontífice se encontrará con una Argentina “cascoteada por la pobreza”, mientras que el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, habló de una sociedad “herida” y atravesada por la desigualdad y la división.
En declaraciones a Radio Mitre Córdoba, Rossi planteó diferencias con el relato del Gobierno nacional sobre la realidad económica y cuestionó la distancia entre los discursos oficiales y las dificultades que atraviesa buena parte de la población.
“A veces hay un relato que uno dice desde dónde me hablan. Uno pensaba que el hombre no había llegado a Marte, pero parece que sí”, expresó el arzobispo. En ese sentido, consideró que sería preferible que las autoridades reconozcan las dificultades y convoquen a enfrentarlas de manera colectiva.
“Sería tan lindo que nos digan ‘andamos mal, pongamos fuerza entre todos que vamos a salir’ y no este tipo de relato que no se condice con la realidad”, agregó.
Rossi también advirtió sobre las consecuencias sociales que puede generar esa distancia entre el discurso público y las experiencias cotidianas. Según sostuvo, esa situación “desanima y en algunos casos enerva. Pone muy mal”.
El arzobispo cordobés también hizo referencia al estado de ánimo de la población y señaló que existe un desgaste acumulado. “Nuestra gente tiene un resto, pero hay un cansancio y hace falta una esperanza”, afirmó.
“Espero que no se constituya en una reacción fulera, porque hay cansancio y desencanto”, agregó.
García Cuerva habló de una Argentina “herida”
En la misma línea, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, describió el escenario social y económico del país antes de la llegada de León XIV y de la 52ª Peregrinación Juvenil a Luján, prevista para este sábado.
En declaraciones a TN, sostuvo que quien recorra el país se encontrará con “una Argentina herida, dividida con esa famosa grieta”, aunque aclaró que prefiere hablar de una herida porque “duele en las entrañas del pueblo”.
García Cuerva también señaló que existe un clima marcado por “la descalificación y la intolerancia” y remarcó el impacto de la pobreza. “Duele que un porcentaje grande de hermanos la están pasando mal. De hermanos muy pobres desde hace muchos años”, expresó.
Sin embargo, el arzobispo porteño también destacó la capacidad de la población para sostenerse frente a las dificultades. “También se va a encontrar con una Argentina que no baja los brazos”, afirmó.
En ese sentido, vinculó esa actitud con la peregrinación a Luján y sostuvo que la movilización será una expresión de unidad. “Eso va a ser manifestado seguramente mañana cuando un millón vuelva a apostar por la unidad y caminemos todos a la casa de María en Luján”, señaló.
Las declaraciones de Rossi y García Cuerva se producen en la previa de la visita de León XIV al país, en un contexto en el que distintos referentes de la Iglesia vienen poniendo el foco en la pobreza, la situación social y la necesidad de recomponer los vínculos dentro de la sociedad.





