Buenos Aires (2b) – “Si quieren cerrar las exportaciones de harina y aceite de soja, que envíen un proyecto al Congreso”, desafíaron referentes de Juntos por el Cambio. En horas de la tarde se abrirá un debate y distintos sectores de la política argentina analizará cuáles son las medidas que podrían lograr que un acuerdo con el FMI sea real; sin llevarse por delante a la población con un ajuste.
Por su parte, JxC enfocará el debate en la cuestión que afecta a retenciones a las exportaciones de aceite y harina de soja. En respuesta a esta situación y con suma urgencia la presidenta del PRO, Patricia Bullrich, convocó de urgencia a una reunión virtual a la conducción nacional para hablar del tema y de allí surgió la idea de convocar a todo JxC.
La Mesa Nacional de Juntos por el Cambio deliberará hoy, a las 18.30, pero sus principales dirigentes están desde ayer en contacto telefónico para analizar la situación y estudiar medidas que puedan contrarrestar el aumento de las retenciones que anunciará la Casa Rosada, en procura de recursos para cumplir con la baja del déficit fiscal que fue acordada con el Fondo.
“Es una medida inoportuna e injusta”, coincidieron los referentes de JxC cuando se enteraron ayer de que el Gobierno pensaba aumentar las retenciones al campo. Incluso uno de ellos consideró ante sus pares que parece “una maniobra suicida” de Alberto Fernández.
En el Zoom del PRO de esta mañana, los “halcones” como Bullrich propusieron medidas muy duras para frenar el aumento de las retenciones, como la amenaza de no votar en el Senado el acuerdo con el Fondo, aunque algunos miembros de las “palomas”, como Horacio Rodríguez Larreta, pidió no tomar ninguna decisión que “ponga en riesgo” la unidad de JxC y que “lleve el país al default”.
“El déficit fiscal no debe financiarse con mayor presión al sector privado, que produce riqueza y empleo, sino que, por el contrario, ese es el sector que debe recibir incentivo y menor presión por parte del Estado, para así generar más trabajo y divisas -sostuvo la CC-. Más aún en un sector productivo donde el Estado ya se queda con el 70% de lo producido”, enfatizaron.
Desde el PRO destacaron, además, que “los productores agropecuarios soportan la mayor presión impositiva de toda la actividad privada y es inadmisible que el Gobierno Nacional la siga incrementando, mientras a la vez aumenta el gasto público y la planta estatal”.





