Buenos Aires (2b) – Desde este sábado 1° de junio, la nafta y el gasoil aumentarán entre un 2 y un 3,5% promedio en todo el país . La suba se debe al incremento que definió el Gobierno en el impuesto a los combustibles líquidos (ICL) y el traslado de la devaluación. En julio el traslado a surtidores del componente impositivo podría ser de hasta 18% tal como está definido el último sendero oficial de suba.
En busca de apuntalar el sendero de desaceleración de la inflación, el Gobierno volvió a diferir la actualización del ICL que se iba a aplicar originalmente este martes y pasó la mayor parte del incremento a julio. Es por eso que el alza promedio en los combustibles que comenzará mañana será de 1,5 puntos porcentuales por el componente impositivo y 2 puntos por el deslizamiento del tipo de cambio oficial, en la búsqueda que tienen las empresas por sostener sus precios constantes en dólares.
El diferimiento se conoció este martes 28 de mayo a través del Decreto 466/2024, publicado en el Boletín Oficial con la firma del Presidente Javier Milei y del ministro de Economía, Luis Caputo. “Con el fin de estimular el crecimiento de la economía garantizando un sendero fiscal sostenible, resulta razonable diferir parcialmente los efectos de los incrementos que resultan aplicables a partir del 1° de junio de 2024 para la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil”, dicen los considerandos de la norma.
El impuesto a los combustibles se actualiza trimestralmente en base a la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Indec acumulada en el período anterior. El Gobierno de Alberto Fernández lo mantuvo congelado desde mediados de junio de 2021 hasta diciembre de 2023





