Buenos Aires (2b) – El Gobierno nacional sufrió un revés político en el Senado y se vio obligado a retirar del proyecto de reforma sobre propiedad privada el capítulo que modificaba los límites a la extranjerización de tierras rurales. La marcha atrás fue la única alternativa que encontró La Libertad Avanza para evitar que cayera el paquete completo de reformas que pretende aprobar en la Cámara alta.
La decisión se tomó luego de intensas negociaciones con bloques aliados y gobernadores que habían anticipado su rechazo a la iniciativa. Entre ellos estuvieron los mandatarios de Neuquén, Rolando Figueroa, y de Tucumán, Osvaldo Jaldo, quienes dejaron en claro que no acompañarían el artículo que habilitaba la venta de hasta el 25% de las tierras rurales a manos extranjeras.
El escenario terminó de complicarse para la Casa Rosada cuando la vicepresidenta Victoria Villarruel autorizó a la senadora mendocina Anabel Fernández Sagasti, embarazada de 32 semanas, a participar de manera remota en la sesión. Con ese voto asegurado para la oposición y sin respaldo suficiente entre los aliados, el oficialismo optó por resignar el capítulo más cuestionado para intentar garantizar la aprobación del resto del proyecto.
La iniciativa que continúa en debate mantiene las reformas a las leyes de Desalojos, Expropiaciones y Manejo del Fuego, mientras que el apartado referido a la extranjerización de tierras quedó fuera del texto.
La marcha atrás representa una derrota legislativa para el Gobierno de Javier Milei, que hasta pocas horas antes defendía públicamente la modificación. Incluso la ministra Patricia Bullrich había ratificado la intención oficial de elevar el límite de tierras rurales en manos extranjeras al 25%, aunque el rechazo de los gobernadores dialoguistas terminó obligando a recalcular la estrategia y ceder para no quedarse sin ninguna ley.





