Buenos Aires (2b) – Un fuerte terremoto de magnitud 7,4 sacudió este lunes el oeste de Colombia y dejó al menos 47 personas fallecidas, además de heridos, personas atrapadas entre los escombros y graves daños en edificios e infraestructura.
El epicentro se ubicó en San José del Palmar, una localidad de unos 4.800 habitantes en el departamento de Chocó, a aproximadamente 400 kilómetros al oeste de Bogotá, según información del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) y del Servicio Geológico Colombiano.
Las autoridades confirmaron 18 muertos en Pereira, dos en Manizales y 27 en el departamento del Valle del Cauca, donde se encuentra Cali. El número de víctimas podría aumentar mientras continúan las tareas de búsqueda y rescate.
El sismo se sintió con fuerza en distintas regiones del país. En Bogotá se realizaron evacuaciones en oficinas, centros comerciales, instituciones educativas y complejos residenciales. También hubo reportes del movimiento en Barranquilla y en países vecinos como Ecuador y Panamá.
En Cali, el alcalde Alejandro Eder informó que se registraron “afectaciones graves” y que los daños estaban siendo monitoreados mediante drones. En redes sociales comenzaron a circular imágenes de fachadas dañadas, derrumbes y escombros sobre calles.
Además, se reportaron afectaciones en los aeropuertos de Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura, cuyas operaciones quedaron suspendidas preventivamente mientras se evalúa el estado de las instalaciones.
Uno de los terremotos más fuertes de la última década
El director del Servicio Geológico Colombiano, Julio Fierro Morales, señaló que se trató del sismo más fuerte sentido en el país durante la última década y recordó que la región tiene antecedentes de movimientos de gran intensidad. En particular, mencionó el terremoto del 23 de noviembre de 1979, que alcanzó una magnitud de 7,2.
Tras el movimiento principal también se registraron réplicas. El USGS informó inicialmente una de magnitud 5,0, mientras que el organismo colombiano reportó otros movimientos posteriores de menor intensidad.
Los equipos de emergencia continúan desplegados en las zonas afectadas para localizar a personas atrapadas, evaluar los daños estructurales y determinar el alcance de la tragedia.
Las autoridades mantienen activo el monitoreo y anticiparon que durante las próximas horas podrían actualizarse tanto el número de víctimas como el balance de los daños.





