Santa Rosa (2b)- Que se presenta, se presenta. Ponele la firma. Eso sí, el candidato a intendente de Santa Rosa, Darío Hernández, exige una interna peronista limpia, sin intervencionismos, para dirimir la cuestión cabeza a cabeza. «Les gano tranquilo a todos, sin castigar; cada vez que me presento saco 14 o 15 mil votos por lo menos», advirtió el dirigente que, además, se puso picante para describir la dicotomía en torno a su postulación por el peronismo o el Frente Renovador: «Todos quieren ser el candidato de Verna, pero nadie lo es, ni Jorge Lezcano. Espero la palabra del gobernador para saber si va a tener candidato o no y recién ahí definiré si será dentro del peronismo, aunque de la otra manera nos obligaría en ir con otra lista hasta con candidato a gobernador», señaló.
Darío Hernández calza justo con el estilo dosbases. Una verdadera usina de títulos que te puede decir que si no es intendente se vuelve a «criar chanchos a la granja» o, como esta vez, echar mano a una frase burrera por excelencia para desafiar a todos sus competidores en el peronismo: «les gano tranquilo a todos, sin castigar», aseguró.
Lo que sí le molesta, y mucho, es que busquen o promocionen el apoyo de Carlos Verna de cara a la interna. Según el diputado provincial, «todos quieren ser su candidato por lo que te asegura como caudal electoral, pero hasta donde yo sé el gobernador no apoya a nadie, y por eso les voy a ganar a todos». En ese sentido, confió que no tuvo mayores contactos con Verna, pero igual aguarda una potencial definición: «Sólo algún pronunciamiento del gobernador puede hacerme decidir lo contrario. Estamos trabajando intensamente en la conformación de un gran frente con todos aquellos que nos unen cuestiones contra Cambiemos. Pero si el frente no se hace iré por afuera y se va a dividir el campo popular, lo que voy a lamentar… Pero la verdad es que no quiero ir a una interna como un conejito de indias», aseguró.
Que me midan…
El diputado provincial hasta tiró una idea, por si no le creen: «Sé que el gobernador es adepto a las encuestas, cuando haga una me va a ver bien arriba de los demás y va a entender. La verdad es que tiene tres candidatos de Compromiso y no apoya a nadie. Por eso insisto: solamente la palabra de Verna me puede hacer bajar, porque lo que dice siempre lo cumple y hasta donde yo sé no tiene candidato», explicó.
Al referirse a su campaña, se manifestó sorprendido por el «alto nivel de adhesión» de su candidatura. Recordó el multitudinario almuerzo del mes pasado en el club Argentino, e interpretó el acompañamiento a la «tendencia que se advierte en la sociedad a abandonar la partidocracia». Y graficó: «No tengo políticos entre mis seguidores y me equipo, ando por las calles y trabajando intensamente, llevo más de 70 reuniones en casas de familia».
Pará con los gremios
Según Hernández, la receta que lo tendría arriba en las preferencias es sencilla: «No macaneo y no prometo nada, sólo trabajar». Enseguida, se puso a analizar a sus potenciales rivales, entre ellos a Jorge Lezcano, quien aparece como el «preferido» del gobierno y el «candidato» a ser candidato, ¿se entiende, no? En fin, según el legislador, el también secretario general de UPCN no la tendrá nada fácil: «Yo descreo en tanto apoyo de los gremios a Lezcano. Primero los legislativos negaron apoyo, después aparecieron algunos gremios como el de directores técnicos, que son dos, y otros de peso que no lo acompañan. Jorge es un hombre preparado, ordenado y trabajador, pero la verdad es que ya perdió una interna y hasta perdió en la cooperativa. Los gremialistas no la tienen fácil, porque la gente es reacia a votarlos», dijo.
A la vez, se mostró desafiante: «Los gremios en serio no los tiene, como la UOCRA, que apoya a Liliana Robledo, y después tenés otros candidatos como Fabián Bruna, que es bueno pero no lo apoya la militancia, a Juan Grotto que también tiene carencia de seguidores y por último a Luciano Di Nápoli por La Cámpora, una agrupación a la que se le hace muy difícil lograr algo en la ciudad».
Después de semejante desparramada, concluyó de nuevo: «Les gano tranquilo, sin castigar. Yo no bajo de 14, 15 mil votos por elección».




