Buenos Aires y Santa Rosa (2b)- El Gobierno finalmente acordó con las petroleras una nueva suba en el precio de los combustibles a partir de este sábado del orden del 5 por ciento, lo que llevó el litro de nafta premium a 30,74 en Buenos Aires y 25,12 en La Pampa. Pero hay más: se viene una nueva suba en julio y el acumulado desde la asunción de Mauricio Macri alcanza el 108 por ciento.
El último incremento se acordó ayer, tras una reunión que encabezó el ministro Juan José Aranguren en la sede de Energía y Minería, donde la empresas anunciaron que las naftas subirán a partir de este sábado casi un 5%, mientras que el gasoil se encarecerá un 4,5%.
El Ejecutivo liberó el mercado de los combustibles en octubre pasado y desde entonces las petroleras comenzaron a actualizar precios de acuerdo a la variación del dólar y del precio internacional del barril de petróleo.
Sin embargo, tras la devaluación del peso registrada en mayo, desde la Casa Rosada pidieron a las petroleras diferir para no agregarle más presión a la inflación. En aquel momento las empresas se comprometieron a no aumentar los precios por dos meses, pero duró poco.
Según el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), «entre diciembre de 2015 y abril de 2018 la evolución del precio de la nafta súper registra un aumento de 108,5%».
Además, CEPA informa que «la producción de petróleo crudo en Argentina cayó de 84.613 metros cúbicos diarios en diciembre de 2015 a 77.281 metros cúbicos diarios al cierre de diciembre de 2017, lo que representa una declinación del 9% en el bienio 2016-2017″.
El Centro da cuenta también de que las reservas de petróleo «comprobadas cayeron un 9,5%, mientras que las reservas probables y posibles cayeron en 8,6% y 15,9% respectivamente» y que «las reservas de gas de Argentina, al igual que las de petróleo, reflejan una caída en 2016 respecto del año anterior. Las reservas comprobadas cayeron un 4% mientras que las reservas probables y posibles cayeron en 7,4% y 14,8% respectivamente».
En el plano de las inversiones, «los totales en el sector de exploración y producción cayeron considerablemente en los últimos dos años. En 2017 se invirtió un 37,6% menos que en año 2015 en Argentina, tanto en gas como en petróleo».




