Santa Rosa (2b) – El gobierno mendocino evalúa realizar otra represa hidroeléctrica en San Rafael, sobre el río Diamante, un afluente directo del río Salado. Según dijo el gobernador Rodolfo Suárez, hay unas 6 empresas interesadas en la licitación de la obra.
“Invertir en hidroelectricidad, es una oportunidad para impulsar nuestra economía y generar empleo genuino. Por eso avanzamos con los procesos en torno al dique El Baqueano, y ya seis empresas visitaron la zona, interesadas en la licitación de estudios geológicos”, destacó el mandatario mendocino en Twitter.
Según trascendió, la construcción del dique -que se planea entre 2026 y 2030- demandará unos U$S 500 millones para su levantamiento, y «se prevé hacer con los ingresos que dará Portezuelo del Viento cuando la energía producida genere ganancias, para no recurrir a endeudamiento».
En Mendoza dicen que este nuevo proyecto sumaria 140 MW de potencia (produciría lo equivalente a Potrerillos) y le aportaría casi 400 MW al año al Sistema Argentino de Interconexión (SADI), beneficiando a unas 85 mil viviendas.
Esa represa fue proyectada en la década del 80 y completa el proyecto original de diques diseñado para el río Diamante por la que fue Agua y Energía Mendoza.
Los estudios para la obra fueron una de las novedades que presentó el ministro de Economía, Enrique Vaquié, en la exposición del presupuesto de su cartera a fines del año pasado.
El río Diamante es afluente del Desagueadero-Salado. Cuando ingresaba caudal a La Pampa, junto con el Atuel, formaban el Chadileuvú, nombre con el que se conoce la reconocida organización ambientalista en la provincia. Ese mismo río -hoy con cauce totalmente seco- a la altura de la localidad de Puelches recibe el nombre de Curacó.
Se trata de la cuenca más grande del país, que comprende 360 mil kilómetros cuadrados y debería llegar al océano a través del río Colorado.





