Santa Rosa (2b)- Las estafas telefónicas evolucionan constantemente y se adaptan a los tiempos que corren, de eso no caben dudas. Son chorros, pero bien informados. Por eso la moda ahora es engañar a jubilados de La Pampa ofreciendo el acceso al beneficio de la «Reparación Histórica», eso sí: previo depósito de una considerable suma de dinero. La advertencia fue lanzada desde el Centro Provincial de Inclusión Previsional (CePIP), que ya recibió reportes de varios casos.
Según indicaron, los llamados provienen desde un número de Buenos Aires y buscan que las víctimas depositen en una cuenta bancaria una suma de dinero para acceder al beneficio de la Reparación Histórica. “La reparación histórica es un trámite que se hace únicamente en las oficinas del ANSES, o consultando información en el Cepip” alertó Raúl Cuevas, Coordinador General de este Centro, desmintiendo de este modo la información telefónica que se brinda.
Cuevas explicó que se han recepcionado inquietudes de personas, ya jubiladas, a las cuales llamaron por teléfono, supuestamente de un estudio jurídico de la ciudad de Buenos Aires, pidiéndoles que vayan a un cajero a depositar plata, esperando recibir a cambio el dinero de su jubilación. “Las instrucciones de estos estafadores es clara: las personas deben llamar desde el cajero automático al número que le dieron previamente, a fin de hacer lo que le indican en ese momento”, apuntó el funcionario.
Cuevas relató que “en el medio de la charla, estos personajes dicen a la gente que desde el ANSES han comprobado que les corresponde la Reparación Histórica, tratando de confundir a quienes atienden, como si se tratara de una notificación oficial de esas oficinas nacionales. Por lo tanto le pedimos a la ciudadanía que esté atenta a los llamados de ese estilo, debido a que se están haciendo maniobras para quedarse con el dinero de la gente. Ante cualquier duda deben comunicarse con el CePIP, o con la agencia provincial de la ANSES, y hacer la denuncia a la seccional más cercana a su domicilio.” finalizó Cuevas.




