Santa Rosa (2b)- El trascendido que da virtualmente un nocaut técnico a la obra de Portezuelo del Viento que planea Mendoza, despertó reacciones en La Pampa, más aún al conocerse que la alternativa de supervivencia radica en que sea incluida en el sistema de Participación Pública Privada (PPP). «Siempre hemos sostenido la idea que concretar una obra de estas características, presupuestada en 1.200 millones de dólares, en los tiempos que corren y con escasos beneficios, era un disparate”, disparó desde La Pampa el Procurador General de Rentas, Hernán Pérez Araujo.
En ese sentido, Pérez Araujo sostuvo que «los pampeanos no tenemos más noticias que las que han trascendido en medios nacionales y locales sobre la posible quita de financiamiento a la obra. Hoy hemos visto que, desde la provincia de Mendoza, pretenden ser optimistas y manifiestan que la represa se hará bajo el régimen de participación público-privada”, en referencia a la presión mendocina para forzar una obra que el gobernador radical Alfredo Cornejo considera clave, y que ahora hace peligrar su «romance» con el presidente Mauricio Macri.
Por eso, el funcionario pampeano analizó que este panorama implica “una victoria pírrica para la provincia vecina en el marco de una situación económico-financiera que, desde La Pampa, venimos anticipando hace tiempo. Siempre hemos sostenido la idea que concretar una obra de estas características, presupuestada en 1.200 millones de dólares, en los tiempos que corren y con escasos beneficios, era un disparate”.
“Ningún inversor privado en su sano juicio debería poner un dólar en el financiamiento de esta obra que, evidentemente, será por demás deficitaria”, manifestó el funcionario pampeano al referirse en la última alternativa que le queda a Mendoza, al salir Portezuelo del plan de obras presupuestado por el Estado.
“Ya lo hemos demostrado en el COIRCO, la represa no generará más de 78 megas a tope de funcionamiento y jamás va a llegar a los 210 que promete el proyecto ejecutivo. Esto hay que ponerlo en conocimiento de quienes pretendan ser contratistas, la obra no generará beneficios salvo que, como sospechamos, detrás de esto venga encubierto el inconfesado delirio mendocino que representa el trasvase del río Grande al río Atuel”, continuó.
“Desde La Pampa se han puesto de manifiesto estos obstáculos, además de los de índole ambiental”, confirmó Pérez Araujo.
Con respecto a los privados interesados en la construcción de la represa dijo: “debería dárseles participación en el ámbito del COIRCO para que se informen sobre las cuestiones técnicas y ambientales, además de hacerles conocer la opinión de las provincias dueñas del recurso. Considerando además la gran mentira que implica afirmar que será una obra que beneficiará a todos los argentinos. Deberían ser invitados incluso al taller que el organismo de cuenca tiene previsto para fines del mes de agosto en Casa de Piedra, y que está referido al tema».




