Santa Rosa (2b) – Mientras el gobernador pampeano, Carlos Verna, mantiene un cerrado hermetismo en torno a la versión que lo postula como candidato a vicepresidente en una hipotética fórmula presidencial por un sector del peronismo, el primero de todos los dirigentes peronistas de la provincia en reaccionar públicamente y decir presente es el intendente de Toay: Ariel Rojas, no vaya a ser cosa que sea cierto.
Rápido de reflejos, Rojas, mientras concedía una entrevista radial, fue consultado sobre los trascendidos periodísticos que mencionan a Verna como candidato a vice de la Nación, y después de desparramar un puñado de elogios a la trayectoria política del gobernador, pronunció la frase que lo ubica primero en la grilla de largada para intentar la sucesión al mando de la provincia.
«Me gustaría ser gobernador en algún momento», dijo el jefe comunal toayense sin medias tintas, aunque enseguida se encargó de aclarar que “hay que ver cómo, de qué manera, las circunstancias. No es que me gustaría así porque sí. Hay que preparar un equipo, un proyecto, y luego ponerlo a andar. Si no, tenemos los problemas que hay en algunos lugares cercanos”, de paso aprovechó y le tiró un tiro por elevación al intendente de Santa Rosa, Leandro Altolaguirre (Cambiemos), que tuvo ciertos inconvenientes para armar su gabinete en el comienzo de la gestión.
Ariel Rojas es contador, es un dirigente joven pero con mucha experiencia en la función pública y también con trayectoria dentro del peronismo, pues transita el tercer período consecutivo al frente de la intendencia. Pertenece al grupo de dirigentes que conformaron el espacio Compromiso Peronista que creó Oscar Mario Jorge cuando fue gobernador de La Pampa.
Mientras tanto, en la vereda de enfrente, los principales referentes de Cambiemos se frotan las manos a más no poder y no es por el frío intenso que azota a la provincia por estas horas, sino porque especulan que una elección sin Verna a la cabeza del peronismo pampeano les mejora las chances para llegar al poder después de 35 años de hegemonía justicialista.
Por lo pronto, el primero que se anotó fue el secretario de Deporte Carlos Javier Mac Allister, quien a principio de este año reconocía su intención de ser candidato, pero el experimentado senador radical Juan Carlos Marino rápidamente le salió al cruce y dijo en los medios que «no es cierto que por mucho madrugar se amanece más temprano», y también se perfiló como aspirante. Y enseguida apareció en escena el diputado nacional Daniel Kroneberger que no se quería quedar afuera de ese momento y también confirmó su intención de ser postulante a la gobernación.
Pero más tarde, apareció sigilosamente y sin hacer mucho ruido un cuarto pretendiente, Pedro Pisandelli, quien mantiene poca sintonía con el «colo» dentro del PRO, pero quiere acelerar a fondo y colarse entre los primeros lugares de la mano del empujón que le pueda otorgar nada menos que el ministro de Transporte Guillermo Dietrich.
En tanto, el presidenciable líder del Frente Renovador Sergio Massa viene este jueves a reunirse con Verna, en momentos en que la economía del país viene a los tumbos de la mano de la inflación y el dolar desbocado, lo que produjo que se aceleren los tiempos políticos y de candidaturas. Veremos como sigue la historia…




