Santa Rosa (2b)- Después de tantos días de lluvia, no podían faltar las lágrimas. Y si de expertos en el rubro hablamos, nadie mejor que la dirigencia del campo. Así fue como hoy, al abrir la tradicional exposición de la Rural en Santa Rosa, el presidente de la Asocación Agrícola Ganadera de La Pampa, Victor Tapié, cuestionó la actualidad del campo, culpó a los gobiernos nacionales anteriores, mientras que reclamó al de la provincia más atención. Y allí estaba el ministro de la Producción, Ricardo Moralejo, quien no tardó ni 5 segundos para recoger el guante y contestar : “Basta de llorar, hay que trabajar y producir más», les dijo.
La tradicional muestra abrió esta tarde con el discurso del titular de Agrícola, Víctor Tapié, quien tras cuestionar las retenciones a los productos exportados, a los que definió como «la expropiación de nuestra renta», se sumó al concepto del gobierno nacional y culpó de la situación del país a los últimos 70 años de historia argentina. Esa no es nueva, ¿no?
El acto se desarrolló, como es tradicional, en el predio de la avenida Spinetto. Allí estuvieron Matías De Velasco, titular de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) y el presidente de la Confederación Rurales Argentinas (CRA), Dardo Chiesa. El gobierno provincial estuvo representado por el ministro de la Producción, Ricardo Moralejo, quien pronunció un fuerte discurso.
Fuego en la lengua
El ministro pampeano al iniciar su alocución contestó de entrada un reclamo de Tapié por presuntamente no ser convocados a discutir las políticas de producción: «Mesas hay, lo que falta es que traigan propuestas”, le reprochó, para enseguida enumerar la existencia de «la mesa de cereales, de ganado y carnes, de ciencia y tecnología.. ¿cuántas mesas más? Hay que llevar propuestas para llevarlas adelante. Basta de llorar, hay que trabajar y producir más”, cerró.
Pero pará, porque no es todo. Moralejo apenas estaba calentado. Es que enseguida, y en respuesta al constante reproche hacia la corrupción pasada, les recordó al ex ministro Luis Etchevehere, quien autorizó ventas de cereales por 2.250 millones de dólares un día antes de ponerse en marcha las nuevas retenciones: “Se le produjo al país 240 millones de pérdida, de lo que ninguno de los productores ha recibido un beneficio de la venta. ¿Y eso señor Víctor, cómo se llama?”, le preguntó al presidente de la Agrícola.
Desde ahí, Moralejo parecía no parar. Se quejó de la decisión del gobierno de Mauricio Macri de bajar el rango ministerial a Agroindustria, para convertirlo en Secretaría. Y no dejó pasar los recortes a organismos nacionales como el INTA o el Senasa, “los lugares donde estamos generando las innovaciones necesarias que se requieren en nuestras empresas y nuestros campos. Y si no generamos la tecnología, vamos a tener que comprar patente afuera”, dijo.
El ministro Moralejo, ganó en el último tiempo un fuerte protagonismo en el gobierno de Carlos Verna, sobre todo por su intervención para aplicar políticas hacia los sectores más castigados por la crisis económica que atraviesa el país. Por ejemplo, esta semana fue clave en la puesta en marcha de un plan de salvataje para los 132 despedidos de la planta de Calzar, que cerró sus puertas en Santa Rosa.
También con las constantes gestiones, a través de Carlos Verna, para asistir con créditos a productores y al sector empresarial, al que también busca profesionalizar con incentivos y capacitaciones para los productos pampeanos ganen mercados.
Pero, volviendo al acto. Antes se escucharon los discursos de los dirigentes rurales. Habló el presidente de la Asociación Agrícola Ganadera de La Pampa, Víctor Tapié, el presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa, Matías De Velasco; y el presidente de la Confederación Rurales Argentina, Dardo Chiesa. Los discursos de los ruralistas hicieron foco en varios pasajes a las denuncias de corrupción contra el gobierno de Cristina Fernández.
Por último, el representante del gobierno defendió las medidas llevadas adelante en torno al sector, sustentando el discurso en datos, como por ejemplo el crecimiento del stock ganadero, la exportación de carne pampeana a más de 30 países y hasta habló del frigorífico Bernasconi que fue abierto y que van a producir leche a bajo costo en General Pico.
Antes de eso, el discurso de Tapié, giró en torno al pasado. Más allá de reclamar la cárcel para los ex funcionarios del gobierno anterior que están siendo investigados en la causa de los cuardernos, también lamentó que el deterioro del país “se verifica desde hace 70 años”, repitiendo el discurso del PRO.
“Argentina generó una implosión económica. La Argentina debería ser un país desarrollado”, se lamentó. Y acusó a las “corporaciones que forman un circulo vicioso” de ser las responsables de todos los males del país, completó.




