Santa Rosa (2b)- El subsecretario de Trabajo de La Pampa, Marcelo Pedehontaá, reaccionó con dureza al cierre del Ministerio de Trabajo de Nación, al calificar la medida del gobierno de Mauricio Macri como un «caos», dado que implica «el fin de la mediación para pasar a una mirada hecha a medida del arco empresario». Pero además, el funcionario también se mostró alarmado por el nivel de improvisación del gobierno nacional, que describió en un particular episodio ocurrido el viernes pasado: «Estuvimos reunidos en la sede del Ministerio trabajando en medidas para achicar el impacto de los niveles de empleabilidad, pero cuando estábamos llegando ya no eran más un ministerio».
El subsecretario pampeano dialogó con dosbases acerca de su visión sobre la reconversión del Ministerio de Trabajo en una mera secretaría dependiente del Ministerio de la Producción de Dante Sica, que además suma Agroindustria en el marco de la disolución de diez carteras nacionales. En ese sentido, aseguró que «esta decisión no hay que disociarla del cierre del Ministerio de Salud (otro de los afectados por el achique), porque ningún país se desarrolla sin leyes laborales sanas y sin un modelo de Salud».
«Esto, además de dejar en claro que lo que para el peronismo es una inversión para ellos es gasto, retrotrae el pensamiento y la situación de la Argentina a más de un siglo atrás. Sí, porque hay un dato a tener en cuenta y es que ya en 1907 en el gobierno de Julio Argentino Roca se ordenó el primer relevamiento patronal, más tarde -en 1940- se creó la primera dirección de Trabajo y en el 44 Juan Domingo Perón crea la Subsecretaría. Desde allí, Trabajo y Salud siempre estuvieron presentes… aún en gobiernos militares, lo que da la pauta de lo que implica esta situación», sostuvo.
Pedehontaá tampoco se olvidó de la tibia reacción de la Confederación General del Trabajo (CGT), y hasta aseguró que le llamó la atención «lo flaco de la respuesta de la dirigencia», mientras que resaltó que desde el Consejo Federal del Trabajo, (CFT), hubo un fuerte pronunciamiento, al considerar la eliminación de la cartera como “un significativo retroceso institucional, ya que nuestro país es reconocido internacionalmente por el importante desarrollo en legislación laboral, creación de derechos y protección social al trabajo y la producción”.
Desconcierto
El funcionario pampeano también se mostró alarmado por las circunstancias en las que se dio de baja a Trabajo: «Es tanto el mareo que tienen que el jueves y viernes estuvimos con el resto de las provincias en el Ministerio trabajando en medidas para achicar el impacto de los niveles de empleabilidad, pero cuando volvíamos del viaje nos enteramos de que dejamos de ser ministerio…», describió.
Por otra parte, lamentó que con el fin del Ministerio «se pierden las herramientas que tenía la cartera, como sus programas de capacitación y formación, y hasta el REPRO (por el cual el Estado paga parte de salarios a trabajadores de empresas en crisis para evitar despidos)».
«Con esto pasan a la cabeza los poderosos y ahora habrá una mirada centrada hacia la necesidad del arco empresario. Se rompe la intermediación y el rol fundamental de este ministerio, que era equilibrar la balanza ante la desventaja de los trabajadores porque le dejás la última palabra al empresario», lamentó Pedehontaá.
«Sinceramente no hay ni indicios acerca de la relación de esta nueva Secretaría con las provincias, es decir que no sabemos cómo funcionará esta autoridad de aplicación en La Pampa», adelantó Pedehontaá.
Como primera medida, anticipó, solicitarán una reunión con el resto de las provincias para conocer los nuevos mecanismos y organigramas: «Ahora va a decidir el ministro Dante Sica, lo cual es un interrogante. Lo que sí esto va a generar un caos y más en provincias como la nuestra, donde trabajábamos de manera muy articulada con Nación en lo que hace a inspecciones y otras tareas», indicó.
«Esto es un retroceso histórico sin dudas y una prueba clara de que el gobierno ni siquiera puede articular el trabajo en su propio gabinete, porque esto demuestra que no pudieron generar una relación entre sus propios ministros», añadió el subsecretario.
Por último, el funcionario pampeano concluyó en que esto «implica el sometimiento de la parte trabajadora al más rancio poder industrial, y además esconde el plan de fondo que viene desarrollando el gobierno nacional, que es el achicamiento del Estado».




