Santa Rosa (2b)- El 26 de julio, a poco de consumarse el estallido económico y la brutal corrida del dólar, el ministro de Transporte Guillermo Dietrich anunció la firma de los contratos para la construcción de los seis nuevos corredores viales enmarcados en los proyectos viales PPP, de Participación Pública y Privada. Entre ellos, está incluido el Corredor Vial B, una obra ansiada por pampeanos y bonaerenses, porque prevé convertir en autovía a la ruta nacional 5. Pero las obras, que tendrían que haber estado en marcha en octubre, ahora corren serio riesgo de quedar en la nada: aseguran que el Estado nunca podrá garantizar la concreción. Sin embargo, la constructora china que ganó la licitación, dice tener el financiamiento asegurado desde su país.
Antes que nada una aclaración, por si no entendés de qué hablamos con el famoso PPP: básicamente es un esquema en el que el privado pone la plata y, finalizada la obra, se la cobra con bonos del Estado y la explotación de las concesiones viales por algunos años. Pero, ahora dicen, estaría todo sobre alfileres.
Nosotros no queríamos pecar de molestos, por eso dejamos pasar un tiempo prudencial para ver si el anuncio de Nación se concretaba. De octubre a la fecha, plazo para comenzar las tareas, lo máximo que pudimos chequear es el arribo de maquinarias viales el pasado 12 de noviembre a la localidad de Bragado. Allí, según anunció el Ministro de Transporte de Nación, se prevé iniciar con los primeros «movimientos de suelo» en el tramo con Merecedes. En rigor, las máquinas se trasladaron desde el Corredor C, donde había obras en la vecina ruta 7.
El sitio especializado La Política Online fue más lejos: asegura que el sueño de los PPP está condenado al fracaso, y señalan que los propios funcionarios de Cambiemos reconocen hoy la inviabilidad de esta cruzada que lo encuentra a Dietrich en absoluta soledad. Igualmente, la ruta 5 está en manos de una UTE entre chinos y una empresa mendocina, pero también necesita el apoyo de Nación.
«El PPP está muerto, ya fracasó. Quisieron implementar un programa de país de primer mundo que se financia al 4%. Era claro que acá nunca iba a poder funcionar», comentó a LPO un funcionario de alto rango a nivel nacional, según publicaron.
A la vez, detallaron que Dietrich no consiguió que ningún banco privado se sume al esquema de financiamiento de los proyectos vía fideicomiso y hasta el momento su única carta era recurrir al Banco Nación, que de acuerdo a sus trabajadores sería forzado a hacerse cargo de los 1.000 millones de dólares necesarios para poder iniciar las obras.
En ese sentido, el analista de mercados, Francisco Uriburu, sostuvo que «el Banco Nación no está recuperando la plata de los créditos UVA y se está manejando con los redescuentos que le gira el Banco Central, en un mecanismo que se usa exclusivamente en situaciones puntuales de crisis. En lugar de sacarle plata para cubrir los planes de obra pública, habría que capitalizar al banco para satisfacer la necesidad de crédito productivo, ya que se trata de un banco de fomento».
Los chinos
Pero lo cierto es que el Corredor Vial B está a cargo del consorcio conformado por China Construction America y Green, quienes administrarán 546 km de la ruta nacional 5, entre Luján y Santa Rosa.
Entre las principales obras que deberían desarrollar durante los próximos cuatro años se destacan la transformación en autopista del tramo Mercedes-Bragado, la autopista Anguil-Santa Rosa, la segunda circunvalación de esta última y la adecuación a ruta segura del tramo Bragado-Anguil. Esto culminará en 4 años. En octubre no empezaron.
La empresa china que ganó la licitación, igualmente, asegura que cuenta con un decisivo apoyo del gobierno de ese país y por ello el financiamiento está asegurado.
Es más, aseguran que en el próximo G-20 en Buenos Aires, previsto para esta semana, se anunciaría el cierre financiero del primer corredor de los PPP a cargo de la mega constructora China Construction America (CCA).




