Santa Rosa (2b)- En el PRO tienen bien claro quién es el candidato a gobernador porque es «el de Macri»: Carlos Javier Mac Allister. Pero de ahí para abajo no hay Mauri que valga, básicamente porque reina el misterio, sobran las operaciones y crecen algunas broncas. El caso más claro es en la carrera para el Congreso Nacional, donde está todo por definirse, incluyendo los criterios de designación. La aparición en escena de Gastón Massari Copes, artífice de la campaña de Mac Allister, y su llegada al ministerio de Rogelio Frigerio hacen tambalerar los planes de quien ahora quiere defender su lugar aunque, según el plan electoral, debería ir a pelear la intendencia de Macachín: Josefina Díaz.

Sabemos que falta mucho por definir, y más aún para la elección. Pero no está de más adelantarte las peleas que se vienen, porque una banca en el Congreso Nacional, en términos políticos, equivale a quedarse con La Peregrina, la perla descubierta por el 1600 y que todavía cualquier ser humano apetece.
Y allí aparece en escena Massari Copes, con grandes chances y sumando puntos por su llegada a Nación como secretario de Asuntos Políticos e Institucionales del Ministerio del Interior. Timbrea con Frigerio, para que entiendas clarito. Pero en el PRO La Pampa se hacen las cosas a la pampeana, y existe una fuerte cohesión para frenarle la carrera, una situación palpable en la mala relación entre la dirigencia local y el funcionario nacional.

Josefina Díaz es la única que no dijo nada cuando se le sugirió disputar la intendencia de Macachín. Mejor dicho: no se refirió a ese tema, porque en lo concreto avisó a quién quiera escuchar que su intención es una candidatura a diputada nacional, y más aún sabiendo que en la disputa entra Massari Copes, el mismo que hace 3 meses casi se va a las manos con el esposo de la diputada provincial.
Pará que te falta una…
La disputa por la banca no se reduce a Massari y Díaz. Por afuera, por los palos, también se viene Adriana Leher, la diputada provincial de General Acha. Otra a quien le «ofrecieron» el pago chico para juntar votos, y en este caso sí que al menos muestra garantías: En las últimas PASO apuntaló el triunfo del PRO en el distrito, pero encima mantuvo la diferencia en la general de la histórica remontada del PJ por 70 votos.

Esta vez la legisladora provincial está decidida a buscar la banca en el Congreso Nacional, al menos ya lo manifiesta con una incipiente campaña alejada de las disputas más cruentas, pero con el objetivo fijado y con chances concretas de pelearle palo y palo a los tradicionales nombres radicales, en caso de tener adelante, potencialmente, a Daniel Kroneberger, Francisco Torroba, o Martín Berhongaray, sólo por mencionar radicales de peso.




