Santa Rosa (2b)- El precandidato a intendente en la interna peronista Darío Hernández aún mastica bronca por el resultado del comicio del domingo. Reconoció que su lista, a pesar de los pronósticos, «quedó muy lejos de las previsiones», pero a la hora de analizar los números fríos, prevaleción la lengua karateca: «¿Qué pasó?, que no hicieron mierda con los aparatos, se impuso la vieja política y nosotros nos quedamos la última semana, y nos terminaron pasando por arriba», dijo. Tras la derrota, el diputado provincial abrió un compás de espera hasta el 8 de marzo para definir su destino: «Por lo pronto ya estoy viajando, me voy a ver a los chanchos que los tengo descuidados, pero a la vuelta juntamos al equipo para tomar una decisión. Yo tengo en claro que no voy a acompañar a Luciano Di Nápoli, pero el equipo decidirá el futuro».

«La última semana fue clave. Perdimos mucho terreno, pero igual fue una sorpresa: Nosotros partíamos de un piso de 3.500 votos y llegamos a 2 mil, evidentemente los aparatos nos pasaron por arriba, y no pudimos sostener nuestra campaña», dijo en diálogo con 2b.
A la vez, reafirmó sus críticas hacia el ganador Luciano Di Nápoli y el segundo, Jorge Lezcano, aunque reconoció que «es preferible que haya ganado Luciano y no el otro», en referencia al diputado provincial quien, ahora con el apoyo del oficialismo, volvió a perder una nueva interna en la ciudad.
En lo concreto el futuro de su proyecto político es incierto, dijo, pero en el marco de un interrogante que se abre a partir de su militancia, y no desde lo personal: «Yo lo reitero, no voy a acompañar a Di Nápoli ni a nadie. Voy a cumplir con lo que dije, me voy a cuidar a los cerdos que los dejé abandonado, porque no trabajé un par de semanas, este proyecto venía desde marzo de 2018, pero después de unas vacaciones, el 8 de marzo habrá reunión y decidiremos todos juntos. Voy a respetar lo que mis compañeros hagan, pero mi decisión está tomada», cerró.




