Buenos Aires (2b)- La maniobra se hizo conocida cuando, un tiempo atrás, Elisa Carrió se hizo unos buenos morlacos canjeando por dinero los pasajes que, todos los legisladores nacionales, perciben para traslados a sus provincias junto a sus equipos cuando termina la semana legislativa. Ahora, uno de los habituales informes que relevó la actividad en el 2018, puso bien arriba de la tabla a dos senadores pampeanos: el radical Juan Carlos Marino y el peronista Daniel Lovera, quienes convirtieron billetes aéreos en billetes constantes y sonantes, canjeando los 360, el máximo, por un monto de más de un millón de pesos.
El informe fue dado a conocer por Infobae sobre datos oficiales. Es que cada senador recibe 20 pasajes de avión y otros 20 de ómnibus mensuales para cualquier destino de la Argentina. Los pueden usar ellos o terceros, pero si no se consumen se acumulan pero con un pequeño detalle: tienen indexaciones semestrales, por lo que cambiarlos a fin de año implica más dinero.
En honor a la verdad, casi la totalidad de los senadores canjean pasajes para mejorar sus ingresos mensuales, de alrededor de los 200 mil pesos, sin gastos reservados. Por eso la reglamentación habilita canjear todos los aéreos y la mitad de los terrestres. El límite es 360 y Marino, Lovera y otros 7 senadores no usaron ni medio, se los canjearon todos.
Norma Durango, la tercera senadora de nuestra provincia, al menos fue la excepción, dado que canjeó 90 de los 240 pasajes aéreos y 10 terrestres por un total de 350 mil pesos. En tanto Néstor Righetti, histórico asesor de Marino y prosecretario del bloque de la UCR, también canjeó los 240 pasajes aéreos y los 120 pasajes terrestres: otro palo adentro.
En definitiva, los senadores que no perdonaron ni un pasaje además de los pampeanos fueron el jefe del bloque del Frente para la Victoria, Marcelo Fuentes; figuras destacadas del PRO como Federico Pinedo y Gladys González; los peronistas Omar Perotti, Carlos Reutemann y José Uñac, además de la representante del MPN Lucila Crexell.





