Santa Rosa (2b)- «La democracia y el consenso», título de un recordado libro de Raúl Alfonsín, fue el eje reafirmado por la dirigencia local de la UCR para rendirle homenaje al «Padre de la Democracia», al conmemorarse una década de su fallecimiento. El acto central tuvo lugar en el Parque Don Tomás, donde se erige el monumento a su memoria, y fue encabezado por el intendente Leandro Altolaguirre, su hermano y presidente del Comité Capital, Hipólito, y el de Provincia, Julio Pechín.

La ceremonia fue sencilla. Los discursos estuvieron a cargo del juez de Paz, el abogado Nicolás Romano, quien rescató la intensa lucha del ex presidente por recuperar y sostener la democracia, y luego por la militante y dirigente María Elena Sandrino, la madre de Nicolás, que evocó aquellos ejes trazador por Alfonsín en su libro, asegurando que su legado se encuentra presente hoy en la continuidad democrática y la vigencia de los derechos humanos. «La grieta no resuelve ni resolverá la pobreza», expresó, resaltando el constante llamado al consenso del ex presidente.
La parte más emotiva llegó con la colocación de una ofrenda floral que concretó Miguel Urdaniz, un militante radical de 100 años. También estuvieron el candidato a vicegobernador Luis Evangelista, Agustina García, Marcos Cuelle, Cecilia Roigé, Félix Villatoro y Pedro Salas.
En el cementerio de La Recoleta y su Chascomús natal, donde también los homenajea el peronismo, tuvieron también lugar los actos más destacados. Alfonsín es hoy, a diez años de su partida, sinónimo de democracia, pero principalmente por encabezar la lucha para perder el miedo, mientras un peronismo titubeante -a través de la figura de Italo Luder- proponía en el 83 un mensaje ambiguo.
El triunfo de Raúl Alfonsín en los comicios de 1983 abrió un nuevo período en el país: el del «Nunca Más», que fue nunca más. A diez años de su muerte, y en medio de las tensiones radicales y la presencia de Cambiemos, su figura es una invitación a escucharlo y redescubrirlo.





