Bigornia resiste y el silencio desgarra a la UCR: Histórico dirigente se raja por el caso Agón, el electo diputado que no bajan a pesar de las estafas que cometió

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Santa Rosa (2b)- La advertencia de dosbases sobre la repentina aparición en escena de Mauricio Agón, el electo diputado provincial condenado por 12 estafas en el año 2000, festejando su elección tras permanecer «escondido» en el tramo final de campaña, empieza a generar una profunda grieta puertas adentro de la UCR. Si bien la dirigencia y los candidatos no se pronuncian, de a poco los históricos militantes y ex dirigentes empiezan a dar el portazo, más aún cuando -de 11 diputados- uno fue acusado por violación (Fernando Perelló, bajado en la interna) y otro, como el caso de cara de bigornia (como lo apodan puertas adentro) Agón, condenado por estafar haciéndose pasar por contador. Así fue como Mario Díaz Conte, ex presidente de la JR y con varios cargos en la provincia, publicó una dura carta en la que anuncia que renunciará a la UCR porque el partido llegó «al colmo» al sostener a Mauricio Agón, quien tras provocar festejando su elección, intenta defenderse asegurando que -si bien estafó- por haber cumplido probation en juicio abreviado tiene certificado de libre de antecedentes penales.

«No es Bailando por un Sueño… en La Pampa es Callando por un Puesto”, titula su nota Díaz Conte. Su malestar es hacia toda la dirigencia por la imposición y encubrimiento de Agón, de origen mendocino, que es sostenido férreamente por el sector Blanco que lidera el senador nacional Juan Carlos Marino. Por su parte, ninguno de los candidatos se ha expresado abiertamente sobre el futuro de Agón, aunque manifiestan su descontento por inclusión en la lista. Dicen que nunca atendió el teléfono luego de que Norma Niestempski, una de sus víctima, sacó el caso a luz implorando que bajen de la lista a quien la dejó en la calle.

Esta es la nota escrita por Mario Díaz Conte:

                                                                   Debo anunciar una decisión muy triste para mi, pero tomada en el marco de la tranquilidad de conciencia y de la lealtad a mis convicciones.

Durante 35 años milité en la UCR de La Pampa. Fui presidente de la JR provincial, vice de la Nacional, delegado al Comité Nacional del partido, Presidente de la UCR de mi pueblo, fui funcionario legislativo, jefe de campaña de dos elecciones provinciales. Y también fui -mayoritariamente- un militante raso, pero seguro de mis convicciones, valores y conducta. Fundamentalmente, conducta.

Sé que la política partidaria está llena de miserias, y las presencié, las viví, tratando siempre de evitar que salpicaran mi ánimo o me hicieran desviar de un camino virtuoso. También aprendí mucho sobre el compañerismo y la solidaridad, y forjé amistades que conservo hasta el día de hoy.

He conocido -en esos años- a docenas de personas valiosas, capaces, honestas, con vidas y trayectorias forjadas en el trabajo responsable y en conductas ejemplares. Eran los que siempre quedaban fuera de las listas, pero ponían su trabajo arduo para las listas que integraba la UCR.

Me he cansado de manifestar mi orgullo porque nuestros candidatos tenían currículum y no prontuario.

Pues bien, desde hace algunos años hemos decaído, en listas armadas por cuatro dirigentes, que las plagaban de «amigos», «socios», y alcahuetes. Dejando como valores secundarios la capacidad y la conducta decente. Y otorgaban reelecciones a esos cachivaches, en función de la «lealtad» demostrada al caudillo, como única condición. Y «gracias» a eso, he visto a personas valiosas migrar a otros partidos, o -sencillamente- irse a sus casas, desilusionados.

Pero esta vez llegamos al colmo. Llevamos un candidato a diputado que fue imputado por la Justicia por múltiples estafas, falsificación de instrumento privado, ejercicio ilegítimo de una profesión, etc. Cuando los damnificados por este personaje hicieron pública su historia, supuse que renunciaría, o -en su defecto- el candidato a gobernador y/o el resto de los integrantes de la lista, pedirían su apartamiento. No renunció, lo cual marca a las claras la catadura moral del personaje, y su empecinamiento en lograr el poder y dinero que confiere la diputación. Voracidad por poder y dinero, como ya había exhibido en la conducta delictiva que la justicia le imputó. Y que -evidentemente- no había cambiado. Demostró seguir teniendo los mismos «valores» éticos que cuando fue denunciado.

Le escribí a nuestro candidato a gobernador, manifestándole que era un error no tomar cartas en este tema y limpiar la lista. Se lavó las manos. Al igual que el resto de los integrantes de la lista. Todos cómplices en el «callando por un puesto».

Sigo creyendo que el «Ruso» es una buena persona. Pero las convicciones se bancan con los huevos. No con los silencios cómplices. Si planteaba «renuncia él o renuncio yo»… hubiera sido noticia hasta en los medios nacionales. Un candidato que antepone los valores éticos y las conductas antes que las conveniencias y acuerdos espurios. Hubiera estado en todos los medios, hubiera gozado del aplauso del ciudadano común, y -quizás- el resultado electoral hubiese sido diferente.

Pero eso no ocurrió. No tuvo lo que había que tener… «por los acuerdos internos».

El acusado de estafador, que se redimió con “trabajo comunitario”, será diputado por cuatro años, gozará de una jugosa dieta, tendrá autos con chofer, gastos de representación, empleados y asesores, manejará varias decenas de miles de pesos mensuales en subsidios, y votará a los jueces que van a juzgar a los pampeanos, votará las leyes que deberán acatar los pampeanos…

Esas personas trabajadoras y decentes quebraron, y debieron irse de La Pampa –avergonzados- por las maniobras de este tipo. Y él es premiado con una Diputación y los privilegios que ella conlleva.

Esta es la UCR de complicidades cuasi mafiosas que tiene La Pampa. Y digo complicidades, porque NADIE de la lista, ni de la dirigencia del partido, levantó la voz para hacer un reclamo ético por este tema. NADIE.

Yo ya no puedo pertenecer a eso. No me siento parte de esa mugre. Y eso no quiere decir que deje de ser radical. Los que dejaron de ser radicales son los cómplices de este estado de cosas. Son ellos los que perdieron el rumbo. En La Pampa hay miles de radicales decentes. LO QUE NO HAY ES RADICALISMO.

Desde hace casi siete años vivo y trabajo en la Ciudad de Buenos Aires. A pesar de ello, en cada elección viajo a militar y fiscalizar para mi partido, pagándome los gastos con mis propios dineros. Pues bien, hasta aquí llegué. Ya no seguiré haciendo ese esfuerzo. Iré a votar en octubre y noviembre, y luego de ello procederé a desafiliarme de la UCR y a cambiar mi domicilio.

Di 35 años de mi vida por mis convicciones. Y seguiré dando los que me queden por ellas, PORQUE NO LAS HE REGALADO, NI VENDIDO, NI ALQUILADO. Pero no daré ni uno más a esta UCR que se transformó en una pyme para acumulación política y económica de personas de dudosa catadura moral, mientras los decentes, trabajadores, los buenos… siguen siendo postergados.

Al «Ruso» mis respetos por su esfuerzo y por los años de conducta radical, y mi reproche por su falta de decisión para defender las convicciones que valen la pena.

A los radicales que valen la pena… perdón, pero ya di lo que pude. Este es mi límite.

A los amigos… gracias.

PD: Cuando me tomé esta foto, en medio de la jornada electoral, ya tenía esta decisión tomada. Es decir, no tiene que ver con ningún resultado electoral, pues desconocía cuales serían los resultados.

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