Santa Rosa (2b)- No lo tomaban muy en serio. Los sectores internos del peronismo lo querían afuera: Cristina era mala palabra; La Cámpora una blasfemia. Encima fue a competir contra 5 candidatos, entre ellos el del gobierno, Jorge Cebolla Lezcano, pero rompió todos los pronósticos en la interna de febrero y se lo despachó. Pero no se quedó ahí: Lo pusieron en duda para la general también, más aún cuando competiría contra otro oficialismo, buscando recuperar nada menos que la ciudad más importante. Pero lo hizo de nuevo: Luciano Di Nápoli fue este domingo el gran ganador en las elecciones con un sorpresivo e histórico desempeño: cerca de la medianoche, acumulaba más del 51% contra el 27 del actual intendente.
Di Nápoli fue la sorpresa de la jornada, ya que el triunfo de Sergio Ziliotto, electo gobernador por el Frente Justicialista Pampeano sobre el radical Daniel Kroneberger, de Cambiemos, era un resultado esperado dentro y fuera de las filas del peronismo.
El nuevo intendente, abogado de 39 años, casado y padre de 3 hijos, proveniente de una familia radical. Su padre, Emir Di Nápoli, ya fallecido, era un dirigente de reconocida trayectoria en la UCR de La Pampa. De hecho perdió contra Rubén Marín en 1995.
Pero desde joven abrazó el justicialismo y más tarde el kirchnerismo, junto a María Luz Alonso, otra joven de la Cámpora que fue diputada nacional.
Di Nápoli se ganó el derecho a ser candidato a intendente de Santa Rosa tras vencer en las PASO el 17 de febrero pasado, cuando le ganó al sindicalista Cebolla Lezcano, que pese a todo el apoyo del aparato partidario y las trampas que se mandó, perdió contra el empuje de Di Nápoli.
Tras eso Verna y Ziliotto le dieron un fuerte respaldo, y él también cedió: no habló tanto de Cristina y se encolumnó detrás del partido; terminó de la mejor manera este domingo 19.
Precisamente esta noche, acompañado por los dirigentes justicialistas Rubén Marín y el gobernador Carlos Verna, el intendente electo reconoció el apoyo de ambos en una campaña a la que denominó «limpia» en referencia a que no hubo agresiones, a pesar de que Di Nápoli no era el candidato del PJ ortodoxo.
Leandro Altolaguirre tuvo un gesto de grandeza: El actual jefe comunal se hizo cargo de la derrota y evitó responsabilizar al gobierno nacional por el resultado: «Las urnas son las que hablan y no hay que echarle la culpa a nadie».
Horas antes de conocerse los resultados oficiales, que por ley se publican a las 21, Altolaguirre decidió reconocer la derrota a manos de Di Napoli al asegurar que «no hay que alargar la intriga, Luciano (Di Nápoli) se llevó un triunfo muy contundente y supo cosechar la simpatía de los votantes».
«Tendremos que analizar con la cabeza más fría, estábamos con ánimo y confianza, pero tendríamos que analizarlo con frialdad. Ya habrá tiempo».
En ese sentido, señaló: «Las urnas son las que hablan y no hay que echarle la culpa a nadie. Hicimos todo lo posible desde la gestión, pero encontramos una ciudad fundida y destruida», cerró.
Los 90.420 electores que figuran en el padrón de Santa Rosa pudieron optar, además de Altolaguirre y Di Nápoli, por Lara Oberst (MST), Ricardo Araujo (Frente Popular Pampeano), Marcos Villegas (Pueblo Nuevo), Martín Ussei (PS), José Muñoz (Comunidad Organizada), Claudio Acosta (Desde el Pie), y Javier Díaz (Compromiso Ciudadano).





