Santa Rosa y Buenos Aires (2b)- La ex presidenta y candidata a vice por el Frente de Todos Cristina Fernández de Kirchner aseguró hoy en Chaco que prefiere «quedar en la historia y no en la tapa de los diarios», al presentar su libro «Sinceramente». Cristina, en consonancia con la resolución de la justicia que dictaminó que no había cometido delito alguno al recibir el bastón de Héctor Cámpora de regalo, contó que otra de las causas que se le sigue, por tener una carta de San Martín, es en realidad un regalo del presidente ruso Vladimir Putin, quien la compró para obsequiársela en ocasión de su visita al país europeo.
En exposición extensa, la ex mandataria repasó puntualmente muchos párrafos de su libro así como de su historia personal pero también vinculándolos con los temas coyunturales del país. En ese sentido, habló acerca de cómo se convence al pueblo con determinadas cuestiones que después parecen ser verdades.
«Pensar que convencieron a los argentinos que teníamos que pagar facturas de gas y de luz siderales porque sino íbamos a terminar con un apagon como en Venezuela» afirmó. Y en seguida agregó: ¿Es culpa solamente de los que mienten o de los que siguen creyendoles a los que mienten? Creo que hay que ponerse a pensar un poquito porque… te pueden mentir una vez, pero si te mienten dos y seguís creyendo… es porque te gusta que te mientan» sentenció.
Más adelante, Cristina consideró que «tenemos que bajar un cambio en materia de prejuicios y preconceptos. Es muy necesario. No digo que así le vamos a encontrar la solución a todos los problemas pero sí que ayudará para que todos los argentinos y argentinas podamos vivir mucho mejor que es lo que tenemos que lograr».
Recordó que el tema de los prejuicios no vienen desde la generación de ella y Néstor sino desde la etapa del peronismo de Peron y Evita, cuando se elaboraron los cimientos de una clase trabajadora y media que progresaba.
«Si uno mira, para no irnos a los 40 o 50, nuestra etapa hasta el 2015, lo que pudimos hacer durante esos años, cómo comía la gente, el trabajo que había, cuántos comerciantes abrieron porque había consumo. Es un tema de la batalla cultural. Y el tema de haberle metido en la cabeza a cada persona que lo que tuvo o lo que logró fue exclusivamente personal. Es cierto que uno trabaja y se esfuerza. Pero yo les pregunto a todos: ahora se esfuerzan y trabajan igual que siempre pero estoy segura que la plata no les alcanza igual que siempre por mas que se sigan esforzando y trabajando» afirmó Cristina
Ya casi sobre el final de su charla que duró casi una hora y media, Cristina Fernández señaló: «¿sabes a que aspiro? a que los debates los podamos dar civilizadamente, que podamos escucharnos, son decir vos sos tal cosa o vos sos tal otra y que primen las razones en lugar de los insultos y los prejuicios».





