Verna cuelga la barba con 2b: «El esfuerzo valió la pena, se viene el momento de reparar la pérdida de tiempo y calidad de vida que le quité a mi familia»

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Buenos Aires (2b)- Se retira definitivamente. Fuera especulaciones. No importa ya la sorprendente mejoría en su estado de salud, el adquirido mote de arquitecto del reencuentro k con el peronismo. Carlos Verna entendió que ya dio todas las batallas en casi 4 años de gestión álgida, que en el tramo final parece encontrar la luz: «Hemos defendido los intereses de La Pampa recurrentemente ante la justicia y siempre ganamos», aseguró en una charla exclusiva con dosbases. Igual, recuperado ya de la grave enfermedad que lo tuvo a mal traer, dejó en claro que a pesar de su cotización en alza, en diciembre se viene el paso al costado, definitivamente: «ya me veo en General Pico cómodamente instalado y tratando de reparar la pérdida de tiempo y calidad de vida que le quité fundamentalmente a mi mujer y a mis hijos y nietos», proyectó, al sostener que se aleja bajo el convencimiento de que «valió la pena el esfuerzo que hicimos, y demostramos que teníamos razón cuando marcamos un norte por un peronismo unido».

Once meses y medio atrás, es decir hace casi un año, la escena era la misma, pero el panorama radicalmente opuesto. Corría septiembre de 2018 y Carlos Verna llegaba al CFI con la lengua cargada, hastiada de tanto macrismo, y tiraba una granada en la entrada al encuentro como para calentar el ambiente: «hay gobernadores peronistas más cercanos a Macri que a Perón», dijo. Ayer, en el mismo escenario, el mismo gobernador seguía pegando igual, pero esta vez con más gobernadores y una coincidencia contundente, defender a las provincias de las políticas de Mauricio Macri, esta vez corporizadas en un paquetazo de medidas que tiene como objetivo cauterizar la sangría de votos de las PASO. Se siente afuera, y el peronismo lo sabe.

Dosbases dejó pasar la jauría de medios porteños, siempre ávidos por sus metáforas y latigazos contra el ahora golpeado presidente, y así se dio un mano a mano a una cuadra del avispero en torno al CFI, donde su custodio Jorge Simón (como siempre) se la pasó cacheteando grabadores y bloqueando empujones. Así el gober se puso a hablar más en lo que viene, repasando a la vez la controvertida relación que mantuvo (y mantendrá hasta el último día), con el actual gobierno nacional: «Fueron muchos juicios, muchos reclamos a la Corte, pero los venimos ganando a todos», se jactó apenas acababa de confirmar las dos nuevas presentaciones: Una concretada ayer por la inconstitucionalidad del DNU de congelamiento de combustibles, en consonancia con Río Negro y Neuquén, y una segunda que se presentará el lunes junto a otras 18 provincias, por la quita del IVA a los productos básicos.

«En el tema del Atuel, se reconoció que hubo daño ecológico; en el tema de la plata que nos retenía la AFIP ordenaron que la devuelvan; tenemos el reclamo del 15% en el período de 2009 a 2015, el reclamo por las cajas jubilatorias, y ahora por las regalías petroleras y el lunes por la modificación del IVA y ganancias», señaló sin repetir y sin soplar.

En ese marco, concluyó sin dudar: «No se puede decir que fue mala la relación mía con Macri o con La Pampa, la verdad es que fue una lisa y llana discriminación a los pampeanos. No nos hicieron ninguna obra nacional, tenemos las rutas intransitables y no nos acompañaron en ningún esfuerzo para mejorarle la calidad de vida a los pampeanos; por el contrario hasta abandonaron el programa de médicos comunitarios del que nos tuvimos que hacer cargo, abandonaron el Centro de Actividades Infantiles y Juveniles y nos dejaron sin los remedios. Todo eso lo logramos sostener con fondos de la provincia, y es un alivio saber que lo pudimos hacer», expresó.

Al analizar brevemente los resultados ante el escenario complejo, se mostró satisfecho: «Siento que hemos administrado bien a La Pampa a pesar de todas estas cosas; quizás hemos hecho menos obras de las previstas o me gustaría haber hecho más, pero lo importante es que hemos cumplido con los servicios esenciales que tenemos que prestar como Estado en salud, educación, seguridad y justicia».

A pesar de las especulaciones y su creciente imagen como figura del peronismo nacional, Verna nos cerró la persiana en la cara ante un eventual cargo nacional o su vuelta como senador, algunas de las tantas especulaciones: «Ya me veo en Pico cómodamente instalado, tratando de reparar la pérdida de tiempo y calidad de vida que le quité fundamentalmente a mi mujer, a mis hijos y mis nietos», expresó. Igual, dejó en claro que seguirá cuidando su salud: «Cuando uno tiene cáncer sigue teniendo la enfermedad. Hice un tratamiento de hemoterapia y quimioterapia y eso implica que tengo posibilidad de que la enfermedad se paralice y en eso es en lo que sigo luchando».

Lo que sí dejó en claro, es que el electo gobernador Sergio Ziliotto tendrá línea abierta, algo así como pack familia para molestar por teléfono: «Voy a trabajar por el peronismo, pero fundamentalmente para ayudar al gobierno de La Pampa. A Sergio no lo vamos a estar llamando, ya se lo dije y lo dije públicamente, pero lo vamos a atender y aconsejar cada vez que nos necesite».

Por último, al referirse al rol que jugó en el armado nacional del peronismo, un hecho que hasta fue destacado por el primer candidato a diputado nacional Sergio Massa en estas páginas, señaló: «Sin dudas que siento que el esfuerzo valió la pena. Aquel gran acuerdo que hicimos desde La Pampa con un gran frente, comenzó a ser replicado con otras provincias. Después vino el renunciamiento de Cristina, que fue muy inteligente, la aparición de Alberto y entender lo que predicábamos acerca de que el límite era Macri. El 10 de diciembre se inscribirá otra historia y estaremos esperando ansiosos que un nuevo presidente escuche a La Pampa».

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