Santa Rosa (2b) – El viernes pasado, por tercera vez, Gobierno en su intento de subastar una de las aeronaves de Lázaro Báez, redujo el valor a más de la mitad pero no hubo oferentes, nadie quiere comprar un avioncito evidentemente.
El valor de base era de 110.000 dólares pero terminó ofrecido a 55.800, informó el portal de noticias Página 12. Lo que sucede con este ejemplo es que deja en evidencia que el recupero de bienes en casos de corrupción no es un proceso automático y está atravesado por problemas prácticos, como la falta de mantenimiento y discusiones legales.
El avión modelo Gulfstream Commander – Rockwell Commander 690 Matrícula LV-MBY que la Administración Nacional de Bienes del Estado (AABE) ofrece, está bastante deteriorado, pero además en el propio organismo hay funcionarios que suponen que un factor que conspira contra su venta es que Báez todavía está en pleno juicio por el caso en el que le fue decomisado por lo que no hay una decisión judicial firme.
Este avión, junto a otro más que se le había decomisado a Báez, fueron entregados por la justicia al Ministerio de Seguridad para que los utilizara en traslados o procedimientos urgentes. Pero después el Gobierno se arrepintió de quedárselos ya que ponerlos en funcionamiento y mantenerlos le iba a costar aproximadamente 347.500 dólares. Finalmente el Tribunal Oral Federal 4 dispuso que el AABE se ocupe de venderlos porque el dinero es más fácil de custodiar.
El avión Rockwell fue ofrecido en una primera subasta el 16 de agosto, anunciada con bombos y platillos, pero nadie se presentó. Luego convocaron a una segunda vuelta, el 6 de septiembre, y volvió a pasar lo mismo. La última fue el viernes pasado, a las 12 se había anotado una persona como interesado, pero decidió finalmente no participar. Por el momento, según informan en el AABE, no hay reprogramación en vista.





