Santa Rosa (2b)- Peleados con los radicales. Los radicales, a su vez, peleados hacia afuera y hacia adentro, con expulsiones de dirigentes por «acuerdos espurios» con el macrismo y por el sí o el no de la futura coalición. Así está Cambiemos La Pampa por estas horas, bien cambiante. Pero, mientras las granadas en las últimas horas parecían estallar en el campamento del centenario partido a partir de la casi segura expulsión de Patricia Testa por renunciar y «ceder» una banca del partido en el marco de un acuerdo, dentro del PRO las mechas se encendieron en las últimas horas tras trascender que la asesoría del bloque quedará, invariablemente, en manos de la actual diputada Josefina Díaz y/0 su marido y ex intendente de Macachín, José Luis Orozco.
A pesar de la data que maneja 2b, como dirían nuestros maestros a «prueba de desmentidas», la diputada Díaz ya empezó a dar muestras de lo que se viene, en principio terciando en favor de la radical Testa, con una pata afuera de la UCR por su acuerdo con, casualmente, el referente macrista Martín Maquieyra.
Pero, la todavía diputada se mandó una lectura algo tirada de los pelos, para ser bondadosos: «Patricia Testa, sos víctima de violencia. Maltratada y desconocida por las estructuras machistas tradicionales, que bien se esconden esquivando responsabilidades», dijo metiéndose -hay que decirlo- en la vida soberana de un partido político que aplicó un protocolo consagrado en su reglamento, que lo tienen más o menos desde la época en que cazaron los rifles para mandarse la revolución del parque.
Pero así se mete en la discusión mediática, fundamental mientras Maximiliano Aliaga y Adriana Leher, los diputados salientes, son los grandes dormidos en el armado que se viene en la legislatura, donde el PRO tendrá cuatro diputados conducidos por Martín Ardohain, sin acuerdo con los radicales, y ahora con Díaz o en su defecto su esposo Orozco en la secretaría del bloque.





