Santa Rosa (2b) – La hermana de Nadia Lucero, Luján, cuestionó la seguridad que le brindan a su hermana por varios episodios sospechosos que ocurrieron en el hospital Lucio Molas. “Están pasando cosas raras”, sostuvo Luján. En dialogo con Impacto Castex FM, Luján contó que desde que su hermana está en terapia “están pasando cosas raras en el hospital”. Al parecer, en una ocasión se presentaron 2 personas haciéndose pasar por policías para poder ingresar. Cuando la doctora les pidió que se identifiquen no lo hicieron y se fueron. Luego, vieron a una sobrina de González parada junto a la cama. Había ingresado fuera del horario de visita y la tuvieron que sacar del lugar. “Al otro día hizo lo mismo, no sé con qué intenciones”, expresó.
La familia quiso acceder al material de las cámaras de seguridad del hospital para poder identificar quiénes eran los sujetos que se hicieron pasar por policías, pero les dijeron que no funcionan. Debido a todo esto, pidieron custodia en la sala de terapia para que se resguarde la seguridad y la integridad de Nadia pero aún no tienen respuesta. En relación a González, Luján cree que la policía está cuidando demasiado su integridad física y sospecha que se debe a que tiene contactos. Sin ir más lejos, un cuñado suyo, Toto Girabel, es ex jefe de la alcaidía, a quien se acusa de haber facilitado la fuga de González, prófugo desde el domingo a la noche hasta la tarde del martes. «Siento que lo están cuidando más a él que a mi hermana. Lo están trasladando de una comisaría a otra para que no se le haga nada”, manifestó dolida su hermana.

Una relación tóxica y antecedentes
El intento de femicidio de Nadia debe entenderse como el último eslabón de una cadena de violencias, ya que esta no es la primera vez que fue atacada. La joven, que trabaja como cocinera en una rotisería y es mamá de dos chicos, de 5 y 3 años, de una pareja anterior, empezó una relación con González hace unos cuatro meses y al poco tiempo él se fue a vivir a su casa. Según contó su hermana, «Siempre aparecía golpeada o quemada y supuestamente era el trabajo”. En el mismo sentido, también contó que el hijo pequeño de 5 años se negaba a ir a casa de su madre porque no le gustaba la forma en que su pareja la trataba.
Lo cierto es que Laureano ya tenía antecedentes violentos. Luego de que Nadia quedase internada, una ex pareja del victimario les dijo que ella ya había sufrido un episodio de violencia de género con él. Resulta que la mujer había estado anteriormente en terapia intensiva en el mismo hospital a causa de una golpiza. Su denuncia quedó en la nada.
Una doctora le dijo a la familia que el cuerpo de Nadia, que fue prácticamente arrojado a la guardia casi al borde de la muerte, apareció con <<temperatura cadavérica>>. Tiene múltiples hematomas, cortes en el cuerpo y una marca de mordedura en uno de sus pómulos. Hoy Nadia vive de milargo y lucha por su vida. “Es una locura tener que agradecerle que por lo menos me la dejó en el hospital”, lamentó su hermana.
Acusación
Laureano González, la ex pareja de Nadia Lucero, fue imputado por intento de femicidio, agravado por el vínculo y violencia de género. Gonzales deberá esperar el juicio oral detenido por que le dictaron prisión preventiva. La jueza de Control, Florencia Maza, considera que hay una posibilidad de que se fugue y/o entorpezca la investigación, tomando en cuenta su accionar antes de ser detenido, cuando estuvo prófugo durante más de 48 horas.




