Santa Rosa (2b)- El ex gobernador Rubén Marín lanzó una grave acusación contra dosbases en medio del clima de tensión que atraviesa su espacio Convergencia. En ese marco, el histórico líder atribuyó la exclusiva que este medio publicó a fines de mayo respecto a la investigación por tráfico y lavado de activos que incluía al diputado Espartaco Marín y varias «personalidades» a «una operación para dejar estampillado» a su hijo antes de las elecciones» (aunque en realidad fue una semana después) para hacerlo quedar peor que el célebre narco mexicano Chapo Guzmán. A la vez, celebró el sobresimiento dictado a fines de octubre por el juez federal Juan José Baric, al señalar: «No voy a felicitar al juez, pero fue una excelente sentencia y desde mi visión como abogado, irrebatible».
Marín habló por primera vez de la investigación en la que fue involucrado su hijo con el periodista Zapa Loggia, en LU33. Allí sin titubear, y sin prueba alguna, claro, resumió todo a la tradicional hipótesis del complot, o a la teoría del caos desatada por la billetera, acaso añorando épocas pasadas: «Esta no fue una ingenuidad política. Dosbases sacó una lista de 20 o 30 personas y ese tipo irresponsabilidad de insinuar una situación no es casual. El periodista tiene quien lo sponsorea y busca desprestigiar a Espartaco, pero si la sentencia en Cámara sale favorable, como todo hace prever, se hará el distraído», aventuró con escaso registro de la realidad, cuando este mismo medio fue de los primeros en difundir el sobreseimiento del diputado en primera instancia.
Con una distorsión de tiempo y espacio, además, Marín interpretó que el ataque a su hijo «no fue ingenuo porque se dio dos días antes de las elecciones», y tuvo como finalidad que «salga estampillado y que el Chapo Guzmán sea un poroto al lado de él». La realidad es que la difusión del requerimiento de la justicia federal y la División Lavado de Activos salió a luz con posterioridad a los comicios del 19 de mayo, más allá que el histórico dirigente hizo una ensalada y explicó que se intentaban perjudicar la posible candidatura de Espartaco a diputado nacional, que en realidad fue en octubre.
Octubre, casualmente, fue el mes en el que la justicia sobreseyó a su hijo, aunque una semana después el fiscal Leonel Gómez Barbella apeló ante la Cámara en Bahía Blanca. Según Marín, igualmente, la contundencia del fallo será irrebatible: «Curiosamente la apelación deja todo el tema de la droga de lado y habla de blanqueo de capitales. Por otra parte no quieren averiguar quién publicitó el nombre, quién hizo llegar esa lista» a dosbases, dijo.
Para Marín, la decisión de este medio de difundir una investigación concreta, real, y que llevaba tres años de curso, fue «una operación de desprestigio de un periodista grosero». Por otra parte, reconoció que dosbases no reveló la identidad de su hijo, pero soslayó que fue el propio Espartaco el que se «autoincriminó» en medios colegas un día después de salir a luz el caso, reconociendo incluso que era objeto de la investigación y que lo «sorprendía».
«Son demasiadas barbaridades juntas. Acá hay una mano política», cerró Marín.





