Santa Rosa (2b)- Esta mañana el ex ministro de Planificación, Julio De Vido y su ex secretario Roberto Baratta, regresaron a sus casas para pasar a cumplir prisión domiciliaria, tras la orden del Tribunal Oral Federal 7. En tanto, el Tribunal 1 todavía deberá juzgarlos por administración fraudulenta, por el desvió de 176 millones de pesos que debían dirigirse a la mina de carbón de Río Turbio. Por orden de la justicia, los dos quedarán con tobilleras eléctricas.
La decisión fue dispuesta por el Tribunal Oral Federal 7 después de la resolución que firmó la cámara de Casación Penal, que ordenó la liberación de los ex funcionarios en base a las restricciones implementadas sobre las prisiones preventivas en el nuevo Código Procesal Penal.
En la resolución, los jueces Fernando Canero, Germán Castelli y Ernesto Ruiz, señalaron que en función de la resolución de la Sala I de la Cámara de Casación, se ordene la inmediata liberación de De Vido en la «presente causa y sus conexas N° 13820/2018 y 10456/2014, la que no se hará efectiva por continuar detenido a disposición del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 1, en la causa N° 5218/2016, bajo la modalidad de arresto domiciliario», plantea el escrito.
En el caso de De Vido, señalaron que la libertad no se hará efectiva por continuar detenido a disposición del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N1 bajo la modalidad de arresto domiciliario.
Por último, en el caso de Baratta, dispusieron que la libertad se haga efectiva, “desde la alcaldía de Superintendencia de Investigaciones Federales de la Policía Federal Argentina, una vez constatado que no registre orden restrictiva de su libertad”; y cuando sea excarcelado se le colocará una tobillera eléctrica





