Santa Rosa (2b)- La plataforma Netflix estrenó ayer “Nisman: el fiscal, la presidenta y el espía”, y el fantasma del difunto fiscal volvió a aparecer en el centro del debate nacional (ponele). En el mes donde se cumplen 5 años de la muerte del ex Fiscal de la Nación, Alberto Nisman, –de gran impacto político y periodístico allá por el 18 de enero de 2015- , vuelve, pero en forma de documental; para mirar tirado desde la cama en estos días de verano. En este marco, la polémica apareció, cuando en uno de los capítulos vemos a el presidente Alberto Fernández, donde afirmaba: “Hasta el día de hoy dudo de que se haya suicidado”, decía Alberto, en el documental sobre Nisman.
Después de aparecer como uno de los entrevistados en el documental- que a propósito fue filmado en 2017- Alberto Fernández, quedó preso de sus palabras: es que no va a faltar el aquel que señale las contradicciones entre lo que pensaba y piensa hoy. «Yo soy un abogado y ante una muerte como esa siempre me permito dudar. Sin embargo siempre dije que esa duda me llevaba a afirmar la teoría de la novela policial. ‘Dime quien se beneficia con el crimen y te diré quién es el asesino'».
En tanto Fernández agregó que»siendo así era obvio que si se trataba de un crimen, Cristina» Fernández de Kirchner -presidenta al momento de ese hecho- «era la única perjudicada», y «por lo tanto ella debía ser ajena al hecho».
Consultado sobre la nota que aparece en el documental, dijo: «Me preguntaron sobre (el espía Jaime) Stiuso, la idea de que Irán estaba detrás del tema y el memorándum con Irán». «Fui y soy crítico» sobre ese documento firmado con Irán para colaboración mutua en la investigación y esclarecimiento del atentado a la AMIA, que en julio de 1994 mató a 85 personas cuando fue volada la sede de la mutual judía, en Pasteur 633 de esta capital».
Tras la firma del memorándum, Nisman impulsó una denuncia contra Cristina Kirchner, el fallecido canciller Héctor Timerman y otros funcionarios y dirigentes políticos, al considerar que hubo al menos un intento de encubrimiento de los acusados por el ataque. Incluso, Luis D´lia permanece preso por una causa por «traición a la Patria».
Un día antes de ir al Congreso a explicar su acusación, Nisman fue hallado muerto, con un balazo en la cabeza, en el baño de su departamento del barrio Puerto Madero.
Inicialmente se manejó la hipótesis de un suicidio del fiscal Nisman, pero las pericias de Gendarmería revelaron un supuesto asesinato. No obstante, la nueva ministra de Seguridad reabrió la discusión: puso en duda esos análisis y dijo que iba a pedir otros estudios.
En la investigación del atentado a la Amia, la Justicia determinó que los promotores fueron varios jerarcas políticos y religiosos iraníes, entre ellos el ex embajador de Irán y el ex agregado cultural de ese país en Argentina, Hadi Solemainpour y Mohsen Rabbani, respectivamente.
Sobre ellos y otros acusados pesan circulares rojas de Interpol, lo cual permite detenerlos en cualquier lugar del mundo cuando se alejan de su país, pero ello no se concretó aún pese a que salieron numerosas veces de su nación para efectuar actividades oficiales y extraoficiales.





