Zapala y Santa Rosa (2b) – En la mañana del domingo, la ciudad de Zapala se vio conmovida por un violento episodio. En el barrio Zona II de la ciudad ubicada a 186 kilómetros al oeste de Neuquén Capital, vecinos fueron testigos de un parricidio en plena calle. Dos hermanos, uno de 20 años y el otro de 27, golpearon y apuñalaron a su padre; y luego lo decapitaron a plena luz del día.
Según testimonios recogidos por La Mañana Neuquén, el domingo, alrededor de las 4, Orlando Jara, un mecánico de 51 años, llegó borracho a su hogar, donde vivía con su esposa y tres de sus hijos. Pidió comer algo y preguntó por ellos. “Están durmiendo”, le respondió Hilda, su esposa, pero el hombre agarró un cuchillo y subió las escaleras, a la vez que amenazó con matarlos. Fueron los gritos de la mujer y el suplicio de su hija lo que impidió su accionar.
Los gritos despertaron a los vecinos, que alertaron a la Policía cerca de las 6, pero luego la pelea se calmó. Sin embargo, alrededor de las 9, el padre fue sacado a la calle y en ese contexto es que uno de sus hijos le habría dicho “Yo voy en cana, pero vos no le pegás más a mi mamá”.
En la calle, Orlando Jara fue golpeado por sus hijos con una lanza de acarreo de automóviles y con piedras. Pero lo que le causó la muerte fueron cuatro puñaladas, dos de las cuales le atravesaron el corazón. Lo escabroso ocurrió después. El cuerpo del hombre quedó tirado en la vereda, y su hijo mayor le seccionó la cabeza con un cuchillo ante la vista de los vecinos.
Luego, uno de los hijos, se tomó una selfie con la cabeza de su padre y se la envió a un amigo.
Cuando llegó la policía, el muerto yacía sobre la calle y su cabeza, que tenía un cuchillo incrustado, estaba apoyada sobre su tórax. Ambos jóvenes fueron detenidos de inmediato sin oponer resistencia y llevados a la comisaría, y quedaron a disposición del fiscal Marcelo Jofré que interviene en el macabro hecho.
Otro hermano que no participó del hecho relató que: “Vivimos mucha violencia, nos pegaba a nosotros y a mi mamá. Nos decía que nos iba a matar a todos. Siempre que tomaba, nos golpeaba. Era despertarnos a los golpes. Con mis hermanos era peor. Cuando me contaron lo que había pasado, no lo podía creer”.
«Les rogué que se lo llevaran»
Tras la audiencia de formulación de cargos, Hilda (la madre de los jóvenes) denunció a los policías que fueron a su casa ante un llamado de auxilio. “Los policías estaba ahí. No puedo decir si eran dos o tres con el chofer. Pero sí que había dos parados en la vereda de mi casa al lado de Orlando. Les pedí que se lo llevaran, se los rogué, pero ellos no hicieron caso”, denunció en la fiscalía de Zapala, y agregó: “Si ellos se hubiesen llevado a Jara, esto se hubiese evitado. Delante de los policías Orlando les dijo a mis hijos que los iba a matar”.
Declaraciones del Fical General, José Gerez
Foto: Gentileza Zapala 8340




