Santa Rosa (2b)- Condenaron a un comerciante de 43 años a 1 año de prisión en suspenso por el delito de abuso sexual simple a una adolescente de 17 años, amiga de la hija del agresor. La jueza de control de Santa Rosa, María Florencia Maza, dispuso la condena este viernes.
Según las pruebas de la fiscal se pudo constatar que el hombre le realizó tocamientos a la menor, apretándola contra la pared, y manifestándole: “no digas nada porque si no pasa a mayores”. La víctima estaba allí porque era amiga de la hija del acusado y se había quedado a dormir.
En este marco, Maza dictó la sentencia a partir de un acuerdo de juicio abreviado que firmaron el fiscal Walter Martos, el defensor particular Juan De la Vega y el imputado, un empleado de comercio de 43 años.
Además, la jueza le impuso el cumplimiento de reglas de conducta durante dos años (fijar domicilio, someterse al contralor de la Unidad de Abordaje, Supervisión y Orientación de personas en conflicto con la ley penal y abstenerse de entrar en contacto con la damnificada) y ordenó que, una vez que el fallo quede firme, se lo notifique a la Procuración General para que sea incluido en el Registro de procedimiento y notificación de antecedentes de condenados por delitos contra la integridad sexual.
La madre de la víctima, al ser informada del alcance del acuerdo, dio su consentimiento, aunque pidió que se mantenga una restricción de acercamiento y contacto hacia su hija. Por su parte, la asesora de Niños, Niñas y Adolescentes, María Gabriela Manera, se atuvo a lo dicho por la madre.
Maza señaló que la conducta del padre quedó encuadrada en el abuso sexual simple porque el imputado, “desarrollando una conducta abusiva, mantuvo contacto corporal directo con una menor de 18 años sin configurar acceso carnal; y realizando tocamientos en las partes pudendas de ella con una clara intención de desahogo sexual, ocurriendo los hechos en su vivienda, en oportunidad en que el resto de la familia no se encontraba presente”.




