Santa Rosa (2b)- El diputado Nacional Martin Berhongaray se refirió a la actualidad política provincial y nacional donde se mostró autocrítico de la conformación de la alianza Cambiemos de 2015, pero aclaró que el radicalismo “debería ser consecuente con sus principios” y tener la “necesidad de actualizar cuestiones de la realidad actual” para ser una opción. Además, consultado sobre problemática de los ríos en la provincia, el diputado aclaró que se resolverá en tanto no haya «intereses partidarios». «hay mayor consciencia hídrica en los jóvenes”, dijo.“Cuando yo empecé a decir que no a Portezuelo del Viento no había un solo dirigente político que me apoyara”, aseguró el diputado, en diálogo con revistafibe.com, donde el diputado es presentado como un “hombre prudente” y “hábil para pasar inadvertido”.
Desde 2007 a 2019 fue electo tres veces diputado provincial, y ahora cumplirá el mandato de diputado nacional hasta 2023 por Juntos por el Cambio; completando así, 12 años como legislador. “Pese a que no soy oficialista –aclara- he sido el diputado al que más leyes le aprobaban, en materia de salud, educación, recursos hídricos, etcétera. Esto alimenta el convencimiento de que uno va transitando el camino correcto”, confesó a bife. En este sentido, consultado sobre la experiencia con el macrismo, sobre si fortaleció o perjudicó a la identidad del radicalismo, Berhongaray dijo: “Lo fácil es responsabilizar a los otros de las incapacidades propias, y yo siempre escapo a esa lógica, porque me parece que uno tiene que ser autocrítico”. En tanto, el diputado agregó: “Esa incapacidad no se la podemos enrostrar a la alianza electoral del 2015, sino que uno tiene que encarar ese proceso de construcción. El radicalismo se tiene que decidir por ese camino que te devuelva la posibilidad de ser una opción para el común de los argentinos”.
Por otro lado, consultado sobre la polémica obra de Portezuelo del Viento, Berhongaray dijo haber sido un crítico de la primera hora. “Lo que decía durante la presidencia de Cristina lo sostuve con Macri y lo sostengo actualmente. Cuando yo empecé a decir que no a Portezuelo del Viento no había un solo dirigente político que apoyara. Algunos me decían seguramente de buena fe, que yo no podía oponerme, que era una obra que estaba prevista en el tratado del Colorado, que es un instrumento que firmaron las provincias”, dijo el diputado, quién aclaró que si bien La Pampa había firmado un tratado por la obra, sin embargo nunca se contempló un obra que esté pensada para un desbalance hídrico.
Por último, Martín Berhongaray confía en que los discursos sobre el flagelo de los ríos pasará a ser una realidad en tanto se cumplan las normas, y no quedarse en pura consigna de gobiernos de turno. “Siempre he dicho que La Pampa tenía que explorar la vía judicial, que esa es la única alternativa real que tenemos, porque en términos jurídicos es injustificable. En ese sentido hay varias iniciativas promovidas. Confío en que las decisiones van a ser positivas, de hecho ya ha habido, pero cuyos efectos prácticos no se han podido concretar porque sigue existiendo en Argentina una gran anarquía en lo que respecta a la administración de los recursos naturales”, concluyó.





